La urna invita a denunciar delitos y personas sospechosas. 

Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Cansados de los robos menores, arrebatos y hurtos, los vecinos y comerciantes de la ciudad de Rosario promovieron una polémica forma de defenderse: instalaron la “urna de las denuncias”. Se trata de una suerte de buzón en el que instan a las víctimas a volcar no sólo los delitos que sufrieron, sino también a delatar a sus autores -mecheras y pungas, como ellos mismos los definen- y a aquellas personas que, por sus actitudes, resulten sospechosas.

La urna, que funcionará durante 30 días de lunes a sábados de 9 a 21, fue emplazada a principios de la semana por la Asociación Casco Histórico en la galería La Favorita. Pasado ese mes, los reclamos serán presentados en la Fiscalía Regional. “Lo que pasaba era que las denuncias se hacían a través de las redes porque la comisaría no las tomaba. Entonces, decidimos canalizarlas”, dice en diálogo con Crónica Fabio Acosta, presidente de la organización vecinal.

“Recibimos descripciones físicas, fotos, modus operandi, qué tipo de mercadería roban, horarios y propuestas para erradicar este flagelo”, agrega. La propuesta, además, tiene como objetivo alertar a las autoridades sobre su falta de respuesta. De acuerdo con Acosta, ellos mismos mantuvieron una reunión con el responsable de la Fiscalía, Patricio Serjal, a quien interiorizaron sobre el proyecto.

“Tenemos que hacer esto de forma orgánica y buscar una forma de dialogar con el Estado para terminar con el delito y que tomen en serio los robos que venimos sufriendo”, sostuvo.

Opiniones encontradas

En base al compromiso y el accionar de los miembros del aparato judicial local, desde la Asociación analizarán continuar o no con la “urna de las denuncias”, que ya en sus primeros días de desarrollo ha causado opiniones dispares. En principio, la posibilidad de estigmatizar o discriminar sólo por la apariencia, sin contar con el hecho de que las denuncias son anónimas y que ello puede habilitar a cualquiera a denunciar a un tercero por las razones que se plazcan.

¿Hasta qué punto estas denuncias no se convierten en una peligrosa forma de estigmatización? Para Acosta ése no es un problema. “Los ladrones son muy conocidos en la zona, no vamos a estar denunciando a cualquiera. Se trata de profesionales organizados que cometen delitos desde hace mucho tiempo en el centro de Rosario. Por eso, la gente ya no quiere venir para este punto de la ciudad”.

Anonimato

Al mismo tiempo, Acosta defendió el porqué del anonimato de las denuncias: “Al ser un delito menor, los delincuentes quedan libres a las dos horas y entonces van en busca de la persona que los denunció y los amenazan. Eso hace que no sean muchos los que dan cuenta a la policía de estos hechos”.