Los floristas aseguran que las ventas vienen en baja.

Por Gabriel Arias 
garias@cronica.com.ar 

Solía ser habitual, cada 21 de septiembre, para celebrar la llegada de la primavera, “la estación del amor”, regalar flores. Sin embargo, parece que con el paso de los años esta tradición se está perdiendo y la gente cada vez compra menos ramos en este día tan particular. Crónica realizó un sondeo entre los floristas para saber a qué se debe.

Tato tiene un negocio ubicado en el barrio de Almagro, y fue contundente a la hora de confiarle a Crónica la situación: “La tradición bajó desde hace cinco o seis años, no sé por qué, pero las generaciones actuales no compran más flores. La gente viene poco y pregunta cuánto salen, pero son pocos los que llevan algo. De hecho, en mi caso sólo tengo tres pedidos para entregar. Lo que sí es cierto es que las personas se llevan ramos accesibles, como fresias o astromelia, ya que las rosas, que en esta época son importadas (de Ecuador y Colombia), salen muy poco y son caras (un paquete de dos docenas oscila entre 200 y 300 pesos; la producción nacional recién estará para inicios de octubre)”.

Según los datos aportados por la mayoría, la gente no se acercó todavía a los locales y aquellos compradores fieles de las florerías parecen ser las empresas que regalan flores a sus empleadas o clientes especiales. Otra comerciante de las flores, Mirta, agregó que “esta primavera viene en baja como ocurre desde hace tiempo, cada año que pasa se nota la mala venta. No tenemos pedidos ni compras al por mayor. En esta ocasión lo que nos puede salvar es que la fecha coincide con la festividad judía, es decir que la venta se podría dar por ese lado y no por el de las empresas o clientes particulares, pero por el momento está todo muy tranquilo. La gente camina mucho para comprar un ramo de flores, y apunta a lo más barato, de hecho, quieren flores a menos de 50 pesos y eso es casi imposible, porque los insumos subieron y las flores están caras”.

Hay de toda variedad, colores y precio, ya que los ramos van desde los 40 hasta los 400 pesos, y por eso los clientes parecen buscan precio antes que calidad. Lo cierto es que la falta de tradición, más el costo de las flores y sobre todo la lluvia, parece que aguarán el festejo por el Día de la Primavera, al menos para los vendedores de este rubro.