Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Vivir un infierno y por si fuera poco, desencadenado por sus padres, es la historia en común de tres niñas, de no más de 3 años, quienes en las últimas horas fueron víctimas de brutales agresiones. En dos de los casos, las pequeñas estuvieron al borde de la muerte y debieron ser hospitalizadas, en tanto, a la tercera el padre la maquilló con témperas para disimular las marcas de los golpes que él mismo le había propinado.

A su vez, a cada episodio también los une la impunidad que gozan los agresores, quienes hasta el momento permanecen en libertad, sin castigo alguno. En el Hospital Municipal de Trauma y Emergencias Dr Federico Abete se encuentra internada Xiara, una niña de 3 años, quien fue trasladada allí por su tía, al advertir que "tenía marcas de golpes muy profundos en la cabeza, hasta en algunos sectores se veía el cráneo".

El testimonio que Mariana Murilla le brindó a Crónica corresponde al momento en que se reencontró con su sobrina, el 27 de julio pasado, tras nueve meses, cuando su hermana Tamara, mamá de la niña, decidió convivir con su actual pareja Javier Barrios.

Fue a partir de entonces que "perdimos todo tipo de contacto porque él nos impedía verlas", agregó Mariana. Sin embargo, "hace un mes me envía un mensaje mi hermana, explicándome que tenía problemas con la nena porque decía que su pareja le pegaba. Entonces me avisaba que la iba a traer a mi casa porque ella no quería ser infeliz por su hija, como minimizando que él la golpeaba", reveló la tía de la menor.

Justamente ambas volvieron a verse aquella tarde de julio, cuando Tamara deja a la pequeña al cuidado de su hermana, y se retira pronto, antes que Mariana tome cuenta de las heridas. Al respecto, detalló que "fue impresionante verle cómo tenía la cabeza y marcas de ataduras en las manos".

Por lo tanto, no dudó ni un segundo y trasladó a la niña al mencionado centro de salud, en el cual, a partir de una serie de estudios, los médicos detectaron un cuadro de anemia y un líquido acumulado, producto de los golpes, entre la cadera y sus piernas, que afectaban la movilidad de sus extremidades inferiores.

En las próximas horas recibiría el alta médica. Al mismo tiempo, Mariana radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer de Malvinas Argentinas contra su hermana y Barrios, quienes hasta ahora no han sido detenidos. Por lo tanto, la joven dejó en claro que "quiero que paguen lo que le hicieron a la nena, que se haga justicia".


Secuelas


Es la misma exigencia contra las autoridades judiciales se encuentra Norma contra su propia hija Belén, quien abandonó a su beba de tan sólo 3 meses en el Hospital Materno Infantil Pedro Chutro. La pequeña ingresó al centro de salud con graves lesiones en la cabeza, producto de golpes con un objeto contundente, y por lo tanto debió ser derivada de urgencia al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

En este establecimiento la menor fue sometida a una intervención quirúrgica por las considerables secuelas de la golpiza, que implicarán una segunda operación cuando cumpla su primer año de vida. En tanto, a Norma, quien reside en la localidad bonaerense de Libertad, le otorgaron la guarda por ser la abuela materna pero ella reconoce que "no estamos en condiciones de hacernos cargo de la adopción porque no contamos con la cuna ni con ropa para bebé y necesitamos ayuda".

A su vez, la mujer enfatizó que "me angustia que la restricción perimetral se vence el 11 de septiembre y yo tengo miedo que mi hija regrese para sacarme a la beba a la fuerza. Por eso quiero que la castiguen". Por su parte, Carina Santellan, oriunda de la localidad platense de Berisso, reveló en su cuenta de Facebook que la ex pareja de su hermana molió a golpes a su sobrina de 3 años, con un palo de escoba y un cinturón, hasta incluso la mordió.

La agresión tuvo lugar durante el régimen de visitas y antes de regresar a la pequeña con su madre, el sujeto, identificado como Matías Alves, la maquilló con témperas para tapar las heridas. A pesar de semejante aberración, Alves sólo recibió una restricción perimetral.