Cada vez hay menos despensas en los barrios de Capital Federal y alrededores (Fernando Pérez Re - Diario Crónica).

Por Florencia Bombini 
@florbombini 

La imagen de una heladera mostrador puede ser totalmente desconocida para un joven adolescente que creció haciendo los mandados en un autoservicio de origen chino. Los términos “despensa” y “almacén” le pueden sonar como algo lejano y hasta se lo podría imaginar en colores sepia. Claro que el chico en cuestión no tiene la culpa de no conocer el interior de estos tradicionales negocios.

Sucede que, en el último tiempo, los autoservicios chinos, como se los conoce a modo popular, fueron creciendo de tal manera que los dueños de las despensas se vieron perjudicados en un gran porcentaje y muchos debieron cerrar sus negocios. El reclamo de los comerciantes tiene que ver justamente con algunas irregularidades que se observan en estos famosos autoservicios, que hacen que la competencia sea “desleal”.

Patricia Inzaurralde es empleada administrativa del Centro de Almaceneros de Lomas de Zamora y en diálogo con este medio reflejó una situación que se vivió en la ciudad de Buenos Aires y que está creciendo en el conurbano bonaerense. “Es algo triste, porque de un comercio viven familias completas. En esos lugares el empleo es un círculo cerrado. En cambio, si abre una cadena de supermercados grande, les pueden dar trabajo a cientos de personas”, relató.

En ese partido, por ejemplo, actualmente está permitido abrir autoservicios cada 200 metros, medida que rige desde diciembre del año pasado y que despertó la bronca de los comerciantes. Además, Inzaurralde denunció irregularidades a la hora de abrir un comercio de este tipo. “Compran propiedades y hacen lo que quieren, como poner un estacionamiento en una vereda. Evidentemente no se manejan con el mismo reglamento. Un almacén puede tardar tres meses en obtener la habilitación, ellos la consiguen en mucho menos tiempo”, señaló.

Y agregó que “exceden las medidas de los autoservicios, dicen que tienen hasta 300 metros cuadrados porque si no, tienen que catalogarse como minimercado”. En su planteo de una situación que está afectando a gran parte del conurbano y de la ciudad de Buenos Aires, Patricia señaló que “no tenemos nada contra ellos, pero queremos una ley justa para todos”