L a búsqueda de los ocho tripulantes del buque pesquero "Rigel", del cual no se sabe absolutamente nada desde el viernes a la noche, continúa pese a las condiciones climáticas adversas en la zona.

En tanto, los familiares de los tripulantes desaparecidos aportaron datos respecto del estado del navío del que aseguran zarpó con problemas eléctricos y que estaba "todo podrido", según el mensaje grabado de uno de los marinos.

El "Rigel" perdió comunicación tras declararse en emergencia a 220 kilómetros de la costa de la provincia de Chubut y en Mar del Plata, la actividad pesquera sigue paralizada en reclamo de mayores medidas de seguridad, el juez que investiga la causa, Gustavo Lleral, se reunió con los familiares de los tripulantes del pesquero.

Tras el encuentro, el magistrado detalló que en la búsqueda están colaborando unos 35 buques pesqueros y que Gendarmería Nacional puso a disposición efectivos para que realicen una búsqueda desde la costa de la provincia patagónica. Asimismo, unos cien miembros de la Prefectura Naval Argentina participan del operativo a bordo de guardacostas, aviones y helicópteros de la fuerza.

Lleral, quien sostuvo que "una de las hipótesis más fuertes es que el buque se haya hundido producto del clima", declaró: "Les dije a los familiares que nuestra prioridad es encontrar a los tripulantes. Después seguiremos buscando las causas del naufragio. Es lógico que quieran respuestas. Vamos a estar en contacto permanente".

Premonitorio

La mamá del marinero Daniel Rodríguez reveló que su hijo grabó un mensaje horas antes de que el buque desapareciera, en el que cuenta que ya estaba regresando a su casa, que las aguas estaban "tranquilas" y apuntó al mal estado en que estaba la nave.

En el video, se lo ve al marinero enviándole un saludo a su madre y mientras le muestra su alrededor diciendo: "Este es el barco, está medio podrido".


Asimismo, familiares del marinero Nahuel Navarrete sostuvieron que el barco no estaba en condiciones de zarpar. En un mensaje de audio que Navarrete le mandó a su madre, Graciela, cuenta que "está trabajando un electricista" en el "Rigel" a las 22, una hora antes de zarpar.

"No lo inspeccionaron antes y salieron igual. ¿Cómo puede ser? Esa noche se le apagaron todas las luces, trataron de arreglarlo, vino el electricista con unos repuestos y salieron", sostuvo la mujer quien aseguró que en el viaje anterior, el "Rigel" había navegado prácticamente con el motor destruido: "Tuvieron que parar para hacerle medio motor y así siguieron para el sur".