La comunidad católica celebró este viernes la Fiesta de San Ramón Nonato, patrono de las embarazadas y de las mujeres que desean concebir un hijo. El arzobispo de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli, estuvo al frente de la misa principal, desarrollada en el templo dedicado al santo protector, en el barrio porteño de Villa Luro.

"San Ramón, enseñanos a valorar el milagro de la vida", fue el lema de este año. A partir de las 7 de la mañana, en la iglesia ubicada sobre la calle Cervantes, hubo un desfile constante de mujeres y parejas que se acercaron al lugar para pedir su bendición, agradecer y prometer. "El primer deber de un Estado es cuidar la vida de sus habitantes, especialmente de los más pobres y débiles", dijo Poli en la homilía que escucharon con fervorosa atención los presentes.

Los festejos continuaron a lo largo de toda la jornada. A las 15, el capellán del Hospital Muñiz, presbítero Pablo Juan Lizarraga, bendijo las manos de obstetras y de parteras, también en su día. Mientras que a las 17 comenzó otra misa por el barrio presidida por monseñor Enrique Eguía Seguí, provicario general y vicario de Pastoral de Buenos Aires. En tanto, a las 19.30, monseñor Juan Carlos Ares, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de la zona Devoto, cerró el agasajo con la celebración de la Eucaristía por las familias.

Su historia

San Ramón nació en España, más exactamente en Portell, cerca de Barcelona, a principios del siglo XIII. Su apelativo de Nonato "non natus", se debe a la forma en la que llegó al mundo: su madre falleció durante el parto, luego de que le practicaran una cesárea para poder extraerle al niño. Por esta razón el santo es el patrono de las embarazadas, de los recién nacidos, de los no nacidos, de las parteras y obstetras.

Fue sacerdote de la orden de la Merced y dedicó su vida a la redención de los cristianos cautivos. Llegó a ser nombrado cardenal por el papa Gregorio IX y falleció el 31 de agosto de 1240 producto de una violenta fiebre.

El año pasado, una mujer colombiana que no podía tener hijos se acercó al papa Francisco y le suplicó una oración por su vientre. Rápidamente, el Pontífice, al escuchar su caso, le entregó su bendición y le recomendó que le rezara a San Ramón Nonato. La joven, que siguió el consejo de Bergoglio, quedó en embarazada meses más tarde y en junio de este año dio a luz a una niña en una clínica de su país.

"San Ramón, así como defendiste la vida de las mujeres y varones de tu tiempo, intercede ante el Padre para que en nombre de su hijo Jesús derrame en nosotros el Espíritu Santo, para ser testigo de la vida", reza una de las oraciones en su memoria.