Por Francisco Martirena Auber 
@fmartirena74 

Con un fuerte deterioro en el poder de compra, el consumo en los hipermercados durante el mes de febrero cayó entre el 3% y 6%, frente a igual mes del año pasado, alcanzando un nivel negativo en las grandes superficies que no se registraba desde mediados del año pasado.

Las compras en estos grandes comercios registraron una merma frente a 2017 explicada por varios factores. "Los aumentos en el transporte (micros y trenes desde el 1° de febrero), las naftas y la canasta escolar influyeron en el poder de compra, en las decisiones de las familias a la hora de distribuir el gasto mensual. Encima, los hipermercados siguen perdiendo frente a otros canales comerciales", explicaron ayer fuentes sectoriales a Crónica.

La comparación interanual favorece en este caso a los supermercados mayoristas, que tuvieron una caída pero menor, en tanto que los comercios de cercanía experimentaron un crecimiento. Fuentes de las grandes superficies comerciales señalaron que el último trimestre de 2017 tuvo un alza frente al año anterior por el cobro de incrementos en las paritarias y una base comparativa baja, como lo fue el último trimestre de 2016.

Sin embargo, por el arrastre negativo de los primeros nueve meses, con una crisis importante, la caída culminó siendo del 3% promedio en 2017. "En los supermercados, no esperamos mayores cambios para este mes porque las reformas previsional y tributaria no nos han beneficiado, en el consumo en el primer caso (impacto en jubilaciones y la asignación universal por hijo) y a nosotros mismos en el segundo, por el aumento que estamos sufriendo en Ingresos Brutos en las provincias", expresaron.

Sobre el comportamiento del consumidor, se repite la variante de los meses previos ya que "la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además, compró marcas más baratas", señalaron desde las cadenas. "Tenemos un consumidor hipersensible a los precios y ya no se puede ver una diferencia por nivel de ingresos de la familias; todos se ven obligados a revisar el gasto, definir prioridades, elección de marcas", explican en el retail.

A las primeras marcas de consumo masivo no les alcanzó con mantener su posicionamiento histórico de precios para sostener el nivel de ventas y tuvieron que hacerse más competitivas. El avance de los mayoristas obligó también a repensar las estrategias para el próximo año. La serie de incrementos de precios también tuvo incidencia en el consumo masivo en los hipermercados, que había mejorado levemente, respecto de meses anteriores.