En la localidad bonaerense de San Fernando la falta de atención a los reclamos vecinales se va por las ramas. Justamente la poda de los árboles es una de las mayores problemáticas en el distrito, con el serio peligro de que la gente sufra algún accidente o daños en su vivienda.

Por estas horas, una vecina de la zona implora por el reparo de un poste de electricidad, que, como producto de la falta de poda, día a día se inclina más hacia su casa, un pedido que la mujer reitera desde hace un tiempo considerable, aunque aún no obtuvo respuesta satisfactoria.

En la localidad de Virreyes, partido de San Fernando, reside Verónica Chocobar, quien ya lleva un mes de calvario, habida cuenta del temor que significa advertir que un enorme poste puede destruir gran parte de su vivienda. Al respecto, Verónica reflejó a Crónica que “las ramas tocan los cables” y ya tuvieron “varios cortes de luz”.

Además, es una amenaza para mí y mis hijos, hace una semana que no duermo porque en cualquier momento se nos cae encima”, agregó. Por lo tanto, ante semejante urgencia y angustia, la mujer se dirigió a los representantes del municipio con el fin de transmitir su necesidad pero los “mandaron a reclamar a la compañía eléctrica, que necesita que corten el árbol para llevar a cabo el arreglo”.

Cuando vuelvo a comunicarme con el municipio, me informan que la poda es de julio a agosto”, siguió. Sin embargo, frente a tan tajante restricción, que no tiene en cuenta el peligro que atraviesan Chocobar y su familia, ella misma reconoció que “el descuido y la falta de mantenimiento de los árboles es uno de los problemas más grandes” que tienen los vecinos de San Fernando.

Un déficit que en principio no requeriría de mayor preocupación en comparación con otras prioridades, pero que en el mencionado partido ha revestido gravedad por los recientes antecedentes. Al respecto, la vecina relató que “habían dejado un ombú de 200 años de antigüedad como reseña histórica, pero jamás lo cuidaron, por eso en la última tormenta se vino abajo una parte, se desplomó sobre una casa y luego arrancó el cableado”.

Las partes desparramadas del árbol fueron removidas una semana después, pero no se llevaron a cabo las reparaciones correspondientes en el espacio donde se asentaba aquél. Un panorama alarmante por el cual los residentes en San Fernando han realizado unos 30 reclamos en los últimos días, en la sede municipal.

Sin embargo, ellos mismos expresan con resignación que “cuando el vecino pide algo, tardan mucho tiempo”.