Conmoción y estado de alerta en la comunidad de la Escuela Técnica N° 2 de la localidad bonaerense de Villa Ballester ante un nuevo intento de suicidio, de un joven de 15 años, que tuvo lugar en la mañana de este lunes.

Un estudiante se arrojó desde un tercer piso al patio interno, como lo había hecho otro alumno en julio pasado con final trágico, pero en este caso el menor sufrió fracturas y permanece internado en un hospital cercano, en estado grave pero fuera de peligro. El hecho se desencadenó nuevamente en el horario de ingreso, generando la preocupación y las exigencias de los padres del resto de los estudiantes respecto a reforzar las medidas de seguridad pertinentes, y una mayor presencia del cuerpo docente y directivo.

Detalles

A alrededor de las 8.30 del último lunes, en el inicio de las clases, cuando cada curso ingresaba a las aulas, un joven, de 15 años, se desvió del resto de sus compañeros para lanzarse al vacío desde un tercer piso.

El estudiante ingresó a su aula en primera instancia, dejo allí una carta apoyada en el pizarrón, en la cual manifestaba su decisión por un pesar amoroso, e inmediatamente regresó al pasillo. Allí, se paró en la baranda perimetral y se precipitó hacia el patio interno.

Afortundamente, el adolescente cayó con sus pies, y por eso sufrió fracturas en la zona lumbar y en sus piernas, lesiones de consideración pero que no revisten riesgo de vida, según informaron las autoridades del Hospital Eva Perón, de San Martín, donde permanece internado.

Antecedentes

El conmocionante suceso se desencadenó en la Escuela Técnica N° 2 Alemania, situada en la calle Pacífico Rodríguez al 5600, de la localidad bonaerense de Villa Ballester. Un establecimiento que cobró notoriedad pública el pasado 10 de julio cuando otro escolar, de 17 años, también se arrojó al vacío y perdió la vida, al impactar su cabeza. Por lo tanto, el intento de suicidio ocurrido el último lunes, en tan poco tiempo comparado con el anterior, despertó la preocupación y la angustia de la comunidad de padres del centro educativo.

Al respecto, Daniela, cuyo hijo concurre al colegio, señaló a Crónica que “no se le está dando importancia real a esto y nosotros le habíamos planteado la posibilidad de que se repita otro suicidio”.

Por lo tanto, la progenitora, como tantos otros padres, se hizo presente en el recinto en afán de obtener respuestas. Sin embargo, la mujer detalló que “como primera medida le pedimos que colocaran rejas en cada piso. Nos dijeron que no, ahora nos expresan que lo están pensando. Pero más que pensar tienen que haber soluciones, porque tememos que se profundice este efecto rebote”.

A su vez, la mamá de uno de los estudiantes señaló que una de sus inquietudes radica en que “los dos episodios suicidas ocurrieron en el horario de entrada al colegio. Es llamativo y demuestra una vulnerabilidad que pasa en ese horario y no se atiende. Nuestros hijos están en zona de riesgo”.