Por Mariano Boettner
@MarianoBoettner

Tras más de dos semanas de corrida cambiaria, el gobierno deberá pasar una prueba de fuego entre este lunes y este martes: el mercado lo pondrá a prueba para saber qué valor del dólar va a aceptar como válido. La semana pasada, tras alcanzar los 24 pesos, cerró unos centavos abajo de esa marca. Este lunes el Banco Central deberá "renovar" buena parte de sus bonos de deuda y el peligro es que los inversores (grandes y minoristas) decidan abandonar esos instrumentos en pesos, pasarse al dólar y subir aún más la cotización.

La noticia de que el gobierno nacional negocia un acuerdo financiero con el Fondo Monetario Internacional no calmó la semana pasada la ansiedad de los inversores por salir del peso y buscar dólares. Incluso desde hace ya tres semanas, grandes capitales emprendieron un camino de salida del país, que tiene una economía particularmente sensible a este tipo de movimientos. Para los economistas, la presión contra la moneda norteamericana continuará sin dudas en los próximos días y se pondrá a prueba la capacidad de respuesta de la Casa Rosada y del Banco Central.

Para el economista de la consultora Radar, Martín Alfie, "son días clave porque el Banco Central debe mostrar que tiene la situación bajo control", explicó ante la consulta de este diario. Este lunes, particularmente, el BCRA encara un importante vencimiento de sus letras de deuda: a través de las Lebac, la entidad monetaria busca controlar la cantidad de pesos circulantes.

Para eso busca ofrecer buenos retornos y que los inversores se vuelquen a esas letras. El problema con la licitación de mañana, además de su tamaño (son 645.000 millones de pesos, más de la mitad del total de Lebacs) es que en este contexto particular de corrida cambiaria, existe el temor de que los inversores en buena cantidad prefieran retirarse de las Lebac (a pesar de pagar más de 40% anual) e irse al dólar. Esto pondría seria presión a la cotización de la moneda.

Según Santiago Bulat, economista de la consultora Orlando Ferreres, "la renovación de Lebac no es tan alarmista si se sigue el contexto de lo que pasó en los últimos días donde hubo una venta fuerte de Lebacs que el Banco Central comenzó a adquirir a bajo precio mejorando algo su hoja de balance", explicó. De esta forma, con esa recompra masiva el peso del vencimiento de mañana sería más llevadero. "Se pone el ojo porque se trata de una gran cantidad de pesos, y algunos temen que no puedan renovarse, es decir, no sigan en Lebacs y se pasen al dólar y que eso obligue al BCRA a dejar subir al dólar o a vender un gran cantidad de reservas", concluyó Alfie.