Sobrevivientes y familiares de víctimas de la tragedia de Cromañón, el boliche que se incendió en Once y causó la muerte de 194 personas, presentaron este jueves un proyecto en la Legislatura porteña para resguardar al edificio donde funcionó el local bailable de posibles modificaciones en su estructura y reclamaron por el avance de una iniciativa que busca la expropiación.

La propuesta fue ingresada al Parlamento local por el grupo denominado "Movimiento Cromañón" y contempla la catalogación con nivel de "protección estructural" a la edificación, situada en Bartolomé Mitre 3036 .

Agrega que el edificio sea incorporado dentro del Mapa de Patrimonio Urbano, de acuerdo a lo estipulado por el actual Código Urbanístico.

La iniciativa se suma a la ya presentada en marzo pasado por los familiares y víctimas que disponía la expropiación del edificio que se incendió en la noche del 30 de diciembre del 2004, mientras el grupo Callejeros ofrecía un recital.

Proponían que ese sitio junto con el santuario, un espacio lindante al boliche, pasaran a formar un lugar de "conservación de la memoria colectiva".

Silvia Bignami, mamá de Julián Rozengart, víctima de la tragedia, contó que por la ley de expropiación mantuvieron reuniones con diputados de todos los bloques de la oposición.

No obstante precisó que desde la bancada oficialista "nos dijeron que no se podía avanzar por razones de dinero".

Según indicaron los familiares, las dificultades expresadas por Vamos Juntos, el bloque que permitiría la aprobación de la ley dado que cuenta con la mayoría parlamentaria, están relacionadas con el costo que requiere el pago del valor del edificio a los propietarios.

El inmueble es de la sociedad "Nueva Zarelux", cuyo dueño es Rafel Levy, y fue restituido a sus propietarios en octubre del 2018 por decisión del Tribunal Oral Criminal 24.

Tras esa restitución los familiares denunciaron que fueron retirados los objetos que permanecían allí desde la tragedia, además de asegurar que el lugar fue pintado y modificado en su interior.

"Presentamos hoy este nuevo proyecto, que busca la protección estructural del edificio, que le va a impedir al dueño seguir haciendo lo que está haciendo dentro del inmueble y que vamos a tener que reconstruir porque no queda nada", dijo la mujer y agregó que "también se va a poder impedir que ponga un boliche o que lo venda a un alto precio".

De acuerdo al Código Urbanístico, la protección estructural resguarda el exterior del edificio contemplado en una norma, su tipología y los elementos básicos.