Carmen Lusardi viajaba en el  interno 747 de la empresa Plaza y vio que el conductor era Juan Carlos Ibáñez, el colectivero que el 30 de julio de 2012  embistió y mató a su hijo Ayrton cuando a las 7.30 cruzaba por diagonal 80 y calle 40 rumbo a la escuela.

En abril último, Ibáñez fue condenado a dos años y ocho meses de prisión e inhabilitado para manejar por un período de ocho años.

"Esta mañana tomé el Plaza en la terminal y cuando voy a pagar el boleto veo que quien manejaba era este hombre, los dos nos reconocimos", contó Lusardi, aún impactada por el encuentro.

"No me digas nada porque estoy haciendo mi trabajo", le dijo en torno cortante el chofer, a lo que ella respondió: "Cobrame el boleto porque del micro no me voy a bajar"? y, tras dejar en un asiento varias bolsas que llevaba tomó su teléfono celular y comenzó a filmar a Ibáñez al mando de la unidad y luego lo publicó en Facebook.

En la cuenta de Lusardi en la red social se ve al colectivero que se coloca unos anteojos oscuros, frena el micro y le dice a los pasajeros que se deben bajar de la unidad. “No voy a seguir", anunció.

"Decíle a la gente tu nombre, decíle a la gente que mataste a mi hijo, hijo de puta... y que seguís manejando, contále a esta gente por qué paramos, porque mataste a mi hijo hace 5 años y seguís manejando", se escucha decir a Lusardi, entre lágrimas.

El video la muestra mientras le dice a los pasajeros que "este hombre fue a juicio y sigue manejando y no tiene que manejar, ¿no te suspendieron el registro?. Contále a la gente que no podés manejar", lo increpó.

"No manejés nunca más, no tenés vergüenza, mi hijo está muerto y vos seguís acá, sentado como si nada", le reprochó la mujer y lo llamó “asesino al volante".

Según contó Lusardi a esta agencia, una vez que la gente se bajó del micro en la autopista Buenos Aires La Plata, Ibáñez hizo una llamada telefónica y poco después llegó un automóvil con otro chofer.

Ella se quedó junto a la unidad a la espera de un móvil policial que labró un acta donde quedó asentado que Ibáñez manejaba la unidad 747, pese a la prohibición judicial.

"Ayrton era mi único hijo, yo todavía despierto por las mañanas creyendo que no ocurrió ese accidente, y ver que este hombre sigue manejando como si nada, con impunidad, revive mi dolor", concluyó finalmente Carmen.