Por Francisco Martirena Auber
@martirena74

En un año marcado por aumentos de tarifas de servicios públicos, combustibles y paritarias por debajo de la inflación, las compras en los hipermercados terminarán 2017 con una caída, en volumen, del 3% frente a los registros de 2016.

Fuentes de las grandes superficies comerciales señalaron a Crónica que el último trimestre tuvo un alza frente al año anterior por el cobro de incrementos en las paritarias y una base comparativa baja. Sin embargo, por el arrastre negativo de los primeros nueve meses, con una crisis importante, la caída culminará siendo del 3% promedio en el año.

La comparación interanual desde enero a agosto fue negativa y "es lamentable ahora que, por las reformas previsional y tributaria, volvamos a retroceder con las ventas cuando estamos cerrando el año con subas del 2 por ciento", expresaron.

Sobre el comportamiento del consumidor, se repite la variante de los meses previos ya que "la gente compra en cantidades reducidas, aunque venga varias veces en el mes. Además, compró marcas más baratas", señalaron desde las cadenas.

"Tenemos un consumidor hipersensible a los precios y ya no se puede ver una diferencia por nivel de ingresos de la familias; todos se ven obligados a revisar el gasto, definir prioridades, elección de marcas", explican en el retail.

A las primeras marcas de consumo masivo no les alcanzó con mantener su posicionamiento histórico de precios para sostener el nivel de ventas y tuvieron que hacerse más competitivas. El avance de los mayoristas obligó también a repensar las estrategias para el próximo año.

Como consecuencia directa de los aumentos en los combustibles a comienzos de diciembre, los precios en góndola de los hipermercados podrían subir en el mes de enero y recaerían en un amplio universo de productos por el impacto que tiene la energía en la cadena comercial.

La serie de incrementos de precios se daría justo cuando el consumo masivo en los hipermercados había mejorado levemente en octubre, respecto de meses anteriores.

Temor por impacto del ajuste a jubilados y a las AUH en los próximos meses

El sector supermercadista proyecta una caída en el consumo para los primeros meses de 2018 por efecto del ajuste en los haberes jubilatorios y la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Desde las grandes superficies comerciales señalaron que "las expectativas no son positivas. Está claro que el descenso en el poder adquisitivo de jubilados, pensionados y familias que perciben la AUH se va a notar". Otro elemento que entra en juego es la inminente sanción de la reforma tributaria en el Congreso.

"Para los supermercados, la reforma es mala y provocará una suba de los costos. La mayoría de las provincias están subiendo el impuesto a los Ingresos Brutos (al máximo del 5 por ciento) y esto nos va a afectar y va a verse probablemente en las góndolas", añadieron desde el retail.

"Tiene que haber una medida urgente que inyecte dinero en el mercado. El poder adquisitivo está deteriorado y no hay indicios de un mejora. Las primeras marcas se compran poco y la baja de la calidad de las compras es muy notable", describieron en los híper.

Asimismo, el paso arrollador de los supermercados mayoristas en todo el país verá su etapa más agresiva en el primer trimestre de 2018, con al menos 50 aperturas en la Argentina, un fenómeno que alarma especialmente a los hipermercados.

Distintas fuentes sectoriales indicaron que la preocupación central radica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).