Después de que su caso tomara difusión a nivel nacional, Isabella Amaral, la joven de 30 años que pesa 490 kilos y está entre las 10 personas más obesas del mundo, fue trasladada al Hospital Provincial de Rosario, algo que se había demorado más de la cuenta. Si bien quedará internada, aún no está definido el tratamiento que le van a realizar porque para un bypass gástrico debe perder 200 kilos.

El traslado se concretó este miércoles en horas del mediodía, gracias a la gestión de los bomberos que debieron romper una ventana de la casa para poder movilizarla al centro médico. Y posteriormente fue llevada en una grúa de las que se utilizan para vehículos. La prima de Isabella, Carmen, dialogó con este medio desde el hospital y señaló que "la llevaron a la intemperie, con una tormenta que se venía, y corriendo riesgos de salud".

En tanto, la mujer se refirió a la situación de Isabella y explicó que "humanamente es terrible esto. Los bomberos hicieron todo lo posible y estamos muy agradecidos, pero nadie sabe cómo tratar a una persona obesa". En relación a la forma de proceder a partir de ahora, Carmen afirmó que aún no se sabe nada porque "nunca pudo hacer un tratamiento específico, nadie nos dice nada".

Isabella, una joven trans, "hace un mes que no ingiere nada sólido, sólo líquidos", según confirmó su prima. Hace un tiempo, relató su familia, ella había estado internada por una neumonía, aunque "no tenía este peso". Por su parte, el director de Gestión Hospitalaria, Adrián Chapelet, se refirió al tema y explicó que "Isabella está permanentemente tratada y monitoreada, tenemos sus últimos controles, no existe una situación de urgencia o emergencia en su salud. Sí existe una necesidad de parte de la familia, con la cual estamos permanentemente teniendo acuerdos para contenerla".

Con el traslado, se renovaron las esperanzas en la familia de Isabella porque, si bien al momento no puede operarse, estará en un centro médico donde realizará un nuevo tratamiento que aún está por definirse, pero que estará apuntado a la pérdida de 200 kilos para poder hacer el bypass gástrico.