El sistema de salud nacional se está viendo colapsado por lo que los profesionales calificaron como una “demanda irracional” de la vacuna contra la fiebre amarilla, virus con una alta circulación en Brasil.

Los centros de salud, tanto públicos como privados, están colmados de personas que se quieren vacunar y viajan al país vecino en los próximos días. Sin embargo, muchos tienen previsto irse en meses e igualmente acuden a recibir la dosis en cuestión. Asimismo, los especialistas manifestaron su preocupación ante esta inusual demanda y aconsejan a la población cautela, ya que muchas zonas turísticas del país vecino no requieren la vacunación y hacen hincapié en que existen ciertos grupos en los que no siempre es recomendable la inmunización.

El Ministerio de Salud anunció que reforzará la atención con dos unidades móviles con más vacunadores y agentes sanitarios para brindar información. En los centros de salud privados el stock ya se agotó, cosa que temen que suceda en los públicos si la demanda no se controla.

La Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) expresó a través de un comunicado su “preocupación por la situación actual que ha generado una demanda irracional de la vacuna por parte de viajeros al país vecino, poniendo en riesgo la disponibilidad de insumo para quien lo necesita y exponiendo a riesgos innecesarios al recibir la vacuna quien no tiene indicación o presenta contraindicaciones”.
 

Demanda racional

Cristian Biscayart, responsable del área de Inmunización del Ministerio de Salud de la Nación, sostuvo que el Estado cuenta con dosis necesarias para abastecer la demanda, pero solicitó que concurran a vacunarse las personas que tienen previsto viajar en los próximos días 10 a 15 días. “Hay gente que viaja a fines de febrero o marzo y se está yendo a vacunar ahora. Hay que ser solidario y empático. Hay stock de la vacuna, pero para atender una demanda racional”, afirmó la infectóloga Carla Vizzotti, presidente de la SAVE. La profesional explicó que la vacuna ofrece protección al cabo de 10 días de su aplicación, por lo que recomienda dársela con esa anterioridad.

Los integrantes de la SAVE vieron la necesidad de hacer pública su preocupación a raíz de las experiencias que están viviendo en los consultorios. “Estamos viendo gente que viene a solicitar la vacuna, aun cuando no tiene indicación. En Sanidad de Fronteras hay personas que van a acompañar a otras y cuando llega el turno quieren dársela por las dudas”, contó Vizzotti.

Debemos hacer un uso racional de la vacuna. Aquellas personas que tengan previsto viajar en unos meses deben descomprimir la demanda en verano y dejar ese espacio para los que estén viajando ahora. El Estado garantiza que va a haber vacunas cuando lo necesiten”, coincidió Tomás Orduna, jefe de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz, otro de los centros en los que se aplica la vacuna en forma gratuita. “El que no viaje a un área de riesgo no tiene por qué vacunarse”, enfatizó.

Hace poco tiempo se creía que la dosis tenía una duración máxima de 10 años, pero esa reglamentación cambió. Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud, “sólo una dosis de la vacuna es suficiente para garantizar la inmunidad y la protección a lo largo de la vida”. Desde el Ministerio de Salud de la Nación informaron que en el país no se registraron casos contagiados dentro del territorio nacional, por lo que llevaron tranquilidad.
 

Claves

1 ¿Quiénes deben vacunarse? La Organización Mundial de la Salud recomienda que lo hagan las personas que viajen a los estados de las regiones Centro- Oeste y Norte de Brasil, Minas Gerais, Río de Janeiro, Espirito Santo y Maranhão, además de partes de los estados de la Región Sur, Bahía y Piauí.

2 ¿Cuándo aplicarla? Al menos diez días antes del inicio del viaje.

3 ¿Cuántas dosis son? Solamente una dosis de la vacuna es suficiente para garantizar la inmunidad y la protección a lo largo de la vida. Sin embargo, el certificado internacional tiene una validez de diez años.

4 Evaluación médica Los siguientes son los grupos en los que la vacuna está contraindicada: niños menores de nueve meses, mujeres embarazadas o amamantando, personas con hipersensibilidad grave a la proteína del huevo e inmunodeficiencia grave. Además, quienes sean mayores de 60 años deben consultar respecto del riesgo-beneficio de vacunarse.

5 ¿Cuál es su efectividad? La vacuna es la mejor forma de prevenir la fiebre amarilla. En efecto, ofrece inmunidad efectiva al 99 por ciento de las personas que la reciban en un plazo de 30 días. También es importante protegerse de picaduras de mosquitos.

6 ¿Tiene efectos adversos? Sí. Como ocurre con la mayoría de las vacunas, dentro de los 5 a 14 días posteriores a la aplicación, pueden aparecer diversos síntomas, como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. Además, en el sitio de aplicación puede producir dolor, hinchazón y enrojecimiento.

7 ¿Hay tratamiento para la fiebre amarilla? No hay un tratamiento específico: se van paliando los síntomas.