Las cámaras rechazan decreto que cerró la paritaria.

El estancamiento de la paritaria entre el sindicato de choferes de micros de larga distancia y las cámaras empresarias de la actividad hizo que el Ministerio de Trabajo decidiera unilateralmente un aumento salarial de 21 por ciento. Pero la medida provocó inmediata reacción de las dos cámaras con mayor cantidad de trabajadores, que dejaron trascender que no podrán pagar el beneficio a todos sus empleados, debiendo en consecuencia despedir a unos cinco mil trabajadores.

La amenaza, de la que ningún empresario hasta ahora quiso hacerse cargo públicamente, apuntaría a convencer al gobierno de que les tire un salvavidas financiero. El disparador de la crisis fue la Resolución 595, publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del ministro Jorge Triaca, mediante la que esa cartera dispuso que el incremento salarial se pague en tres cuotas.

La medida recibió apoyo de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP) y la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aatea), en tanto que los otros dos representantes del sector empresarial, la Cámara Empresaria de Autotransporte Interurbano (Celadi) y la Asociación Civil Argentina del Transporte Automotor De Pasajeros (Catap), se habían negado a homologarla.

El incremento salarial consta de tres pagos (agosto, octubre y enero), hasta alcanzar un salario básico de 24.200 pesos. Esto representa un incremento del 21 por ciento respecto del salario básico vigente a marzo de 2017. Tal fue lo que en junio último pactaron el sindicato y Aatea, que concentra a sólo el 10 por ciento de los choferes.

Pero, según la decisión de la cartera laboral formalizada ayer, las dos cámaras más representativas del sector ahora estarían obligadas a pagar el incremento de salarios.

Amenaza

La situación financiera de las empresas es alarmante, por lo cual tendrían que despedir a unos 5.000 empleados antes de fin de año. Es por eso que lo que quieren es convencer al gobierno de que les provea un auxilio financiero para poder financiar los costos operativos sin despedir a trabajadores. Por el momento, desde el Ministerio de Transporte que conduce Guillermo Dietrich, no hubo respuestas.