Por Matías Resano

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Ante la ausencia asistencial de las autoridades de Moreno, un matrimonio decidió recorrer centros de salud y la vía pública, en pos de brindar alimento y abrigo a los que se encuentran en situación de calle. A su vez, se abocan a contenerlos y alentarlos, y de esta manera algunos de ellos salieron adelante, reconstruyendo sus vidas.

Impactados por la gran cantidad de personas que recurrían a los hospitales en busca de un refugio para pasar la noche, principalmente en el Mariano y Luciano de la Vega, de Moreno, Nicolás y Silvana comenzaron a recorrerlos con termos cargados de café con leche y té. Al respecto, Nicolás le detalló a Crónica que "veíamos que había mucha gente en situación de calle en el mismo lugar de atención al público, a la vista de todos. Entonces un día fuimos, empezamos con los desayunos, además de una infusión, le dábamos una facturita".

La acción benéfica, que se inició en enero pasado, se hizo visible y rápidamente unos cincuenta colaboradores se sumaron a la misma. Ello facilitó para que "podamos entregarles una vianda de comida y calzado", reconoció uno de los mentores de la ejemplar propuesta. En referencia a ésta, el hombre dejó en claro que "para nosotros es un crecimiento personal porque a nadie le gusta ver a una persona tirada en la calle. Por eso vimos que teníamos que hacer algo".

No obstante, además de asegurarse la alimentación y el abrigo de los carecientes, los voluntarios asistentes se enfocan en la contención. En este sentido, Nicolás afirmó que "lo más importante es darle palabras de aliento para que salgan de esa situación porque son personas invisibles para la sociedad. Les tratamos de decir que se convenzan de sus virtudes, que empiecen a buscar un trabajo, una salida, y de esa manera, ya ocho de ellos han logrado alquilar una casa o retornar con sus familias".

Una tarea de protección y amparo que hasta la intervención de la pareja no tenía lugar en Moreno, puesto que desde el municipio "no existe la asistencia a los sin techo. En el hospital hay mucho olor, y por eso nos pusimos a baldear nosotros". A su vez, el gestor de este movimiento benéfico reveló que "hay un albergue municipal pero es selectivo y para personas mayores de 60 años. Además abre sus puertas de 20 a 8 horas, y después los dejan de nuevo en la calle. Así no funciona, los tienen que educar, capacitar y contenerlos para que no vuelvan a la calle".

Por esta razón, Nicolás y Silvana, junto a sus colaboradores, se trazaron la meta de construir un centro de capacitación para las personas en situación de calle. Sin embargo, necesitan un espacio y en consecuencia más ayuda para conseguirlo. Al mismo tiempo, para continuar alimentando y abrigando diariamente a decenas de indigentes, requieren alimentos no perecederos, bandejas plásticas, leche, café y té. Una colaboración que puede suministrarse llamando al 15- 4972-3334.