Miles de fieles participaron del festejo central. 

Miles de fieles celebraron el 34º aniversario de la aparición de la Virgen del Rosario de San Nicolás. Ayer se realizó la misa central, la cual dio por finalizada una de las festividades religiosas más importantes del país. Devotos de toda la Argentina y de países vecinos peregrinaron a la ciudad bonaerense para darle su oración a la Virgen.

La basílica de la Virgen del Rosario, en la ciudad bonaerense de San Nicolás, fue el centro donde miles de feligreses participaron del festejo central con la homilía de monseñor Hugo Norberto Santiago, en el marco de la celebración del acontecimiento mariano que se realiza bajo el lema “Madre, enséñanos a vivir en comunión”.

Una fiel de Moreno, provincia de Buenos Aires, hace seis años que va a agradecerle a la Virgen y manifestó que decidió ir por primera vez cuando le descubrieron un quiste en el útero. “Cuando volví, me dijeron que el quiste era benigno, que no corría peligro. Ahora estoy perfecta, todos los estudios me dan bien”, expresó la mujer que, como todos estos años, fue a pedirle por ella y por su familia.

Otra de las devotas que se hicieron presentes fue una cordobesa que hace 17 años asiste a la ya tradicional celebración. “Vengo para pedirle a la Virgen salud, trabajo y que cuide a los niños. Le pido que cambie a la juventud que hoy es tan mala”, relató. En el templo, se encontraba con otra mujer que hace 25 años que va ininterrumpidamente a San Nicolás.

El gobierno local dispuso un operativo para asistir a los fieles que se congregaron en el santuario con un hospital móvil y dos ambulancias del SAME en las proximidades. Además, cerca de mil efectivos participaron del operativo de prevención.

Desde todos lados

Ayer fue el último día de la festividad, tras cuatro días de peregrinación, que comenzó con un show de fuegos artificiales y cantos a la Virgen. Posteriormente, a las 2 de la madrugada se llevó a cabo la “noche de oración” en el interior del templo y el monseñor Hugo Santiago celebró la primera misa de la jornada.

A las 15 se realizó la procesión por las calles del barrio hasta que todos los fieles llegaron a “El campito”, donde tomó lugar la misa central de las 19 a las 21. Este año se caracterizó por la presencia de una gran cantidad de fieles provenientes de Uruguay, Paraguay y Chile. Ayer llegaron peregrinaciones de distintas partes del país, entre las cuales había una de 1.500 fieles de Mendoza y otra que había partido desde Luján.

La mensajera de María

La ceremonia, que ya es una tradición, se realiza desde 1983, cuando se acreditó la aparición de la Virgen a Gladys Quiroga de Motta, una vecina que vive a 50 metros del templo. La Iglesia Católica registró el 25 de septiembre de ese año como la fecha en que por primera vez Gladys experimentó ese “suceso maravilloso”.

Desde entonces, se convirtió en una suerte de mensajera de María y asegura que la virgen le dijo: “Cerca tuyo quiero estar, el agua es una bendición. Soy la patrona de este lugar y me harán un santuario. Cumplid mi palabra”.