Por Luciano Bugner 
@lucianobugner 

El conflicto docente no es ajeno en el ámbito universitario. Y eso se refleja en la huelga que dará inicio este lunes en las 57 universidades nacionales, medida que alcanza a unos 170.000 docentes y a más de un millón de estudiantes. Los gremios reclaman, entre otros puntos, aumento del 30%; salario para los ad honorem; y actualización de los gastos de funcionamiento, ya que desde abril el Poder Ejecutivo no envía el dinero.

El paro en las universidades que empieza este lunes cuenta con el aval de los seis gremios más representativos: Conadu, Conadu Histórica, Fedun, UDA, Fadgut y Ctera. "La consulta a nivel nacional arrojó que el 80% está de acuerdo con la medida de fuerza", le dijo a Crónica Federico Montero, secretario general de Feduba, sindicato base de Conadu.

Montero aclaro que el paro "será por toda la semana", y que el viernes en horas de la tarde "habrá una reunión de todas las federaciones para saber cómo sigue el plan de lucha". "No está claro cuándo termina", vaticinó. A diferencia de la paritaria de docentes de primaria y secundaria, "esta es nacional. Depende directamente del ministro Alejandro Finocchiaro", agregó el politólogo.

En esa línea, la última reunión fue el 13 de mayo, cuando el gobierno ofreció un aumento del 15% en cuatro tramos. "Además del reclamo salarial, hacemos hincapié en que desde abril hay un retraso en los envíos de fondos para los gastos de funcionamiento, por lo cual muchas universidades están en emergencia. A eso se le suma la paralización de obras públicas", detalló ante este medio Daniel Ricci, secretario general de Fedun.

La federación realiza un paro por 48 horas, por lo tanto el miércoles volverán a las aulas. Para Ricci, "esto es más conflictivo que en los años de De la Rúa", y no ve una mejora en el corto plazo: "La situación empeora. En septiembre se presenta el presupuesto universitario y se prevé que sea del 0%".

Si se pone en número la cuestión salarial, se observa que un ayudante de primera cobra $6.000 por mes, por lo que "tienen que tener varios cargos para vivir dignamente", dijo Montero. "Hay formas ad honorem o contratados", siguió diciendo el representante de Feduba.

Por eso, el reclamo al unísono es una suba del 30% con cláusula gatillo. En la actualidad, un utópico pensamiento.