En el marco de la semana de las alergias a alimentos, que comenzó el lunes y culminará hoy, los especialistas advirtieron sobre ciertas estadísticas que indican que uno de cada 20 niños menores de un año presenta una reacción a algún tipo de producto alimenticio. Además, un estudio en Argentina demostró que en 10 años se triplicaron los casos de alergia a la proteína de leche de vaca, otro punto importante a considerar por los adultos.

"Las alergias alimentarias son más frecuentes en menores de tres años y suelen ser ocasionadas por leche de vaca, huevo, trigo y soja. Entre adultos, en cambio, las originan sobre todo los frutos secos, el huevo, los mariscos, los pescados y el maní", sostuvo el doctor Claudio Parisi, presidente saliente de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), entidad que advierte sobre la importancia de la detección temprana y el tratamiento precoz en los niños.

"Los niños suelen presentar llanto persistente sin motivo aparente, reacciones alérgicas en la piel, síntomas gastrointestinales como reflujo o cólicos y sangrado en la materia fecal", advierte la doctora Cora Onetti, médica alergóloga, secretaria general de AAAeIC. La importancia de recibir el diagnóstico a tiempo tiene que ver no sólo con la salud del niño, sino también con su incorporación en la etapa escolar.

De acuerdo al testimonio de Verónica Pernas, presidenta de la Asociación Red Inmunos, esto es un punto crucial "para que puedan participar de las distintas actividades sin que se vea afectada su salud" y advirtió que en la adolescencia "hay que trabajar para que la alergia sea tomada como una situación normal para los amigos, de manera que no sea un obstáculo en la socialización y no lleve al bullying, que se puede manifestar en que no se invite a un chico a determinado programa por sus reacciones alérgicas".

Leche de vaca

Es una de las alergias de mayor prevalencia en los niños pequeños, dado que la padecen entre un dos y un tres por ciento de los menores de tres años. Afecta su calidad de vida, su salud y su crecimiento. Una de las recomendaciones de los especialistas es, además de cocinar sin leche, evitar el contacto cruzado, separando las cacerolas, cubiertos, platos y vasos que usará el niño.

En tanto, en reemplazo de este producto, los profesionales aconsejan la incorporación de leches de fórmulas especiales, siempre bajo la supervisión del médico. Al mismo tiempo, recordaron que la provisión de estos productos está garantizada por la ley nacional número 27.305, que establece que "las leches medicamentosas deben ser garantizadas a todas aquellas personas que las necesiten y cuyo cuadro patológico esté justificado por el pediatra o especialista".