Por Matías Resano 
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"Sentimos vergüenza", reflejó, con profunda indignación, uno de los vecinos de la localidad lujanense de Open Door, en la que se inauguró en los últimos días un sistema de monitoreo ante los recurrentes hechos de inseguridad. Lo particular del caso radica en que la red de seguridad fue adquirida e instalada por los propios habitantes del lugar, pero las autoridades municipales asistieron a la puesta en marcha como si la obra fuera oficial.

Acentuaron así el malestar de los moradores de la zona, quienes además revelaron otras problemáticas, e incluso propusieron ellos mismos las soluciones, pero siguen sin ser escuchados. "Hay un barrio de Open Door en el que teníamos muchos problemas vinculados con la inseguridad, eran robos en la vía pública, dentro de las casas. No tan graves como sucede en Capital Federal, pero veíamos que la cuestión aumentaba, por eso para evitar que se agrave recurrimos al municipio".

El relato corresponde a Mauro, un vecino de la mencionada localidad del partido de Luján, y hace referencia al punto de partida de una serie de reclamos que no fueron advertidos por los responsables del distrito. Demandas en las que los propios residentes ofrecieron sus iniciativas para actuar en forma conjunta con la intendencia, pero tampoco de esta forma obtuvieron reciprocidad.

Asociación Vecinal

De esta manera nació la Asociación Vecinal de Open Door, cuya primera misión consistió en reunir a cada habitante del lugar, con el fin de comenzar a planificar acciones resolutivas ante las problemáticas. En consecuencia, surgió la idea de instalar un centro de monitoreo en la seccional local "para que la policía sienta apoyo".

Para ello, llevaron a cabo la ardua tarea de recaudar los fondos necesarios para dicha red, recursos que salieron del propio bolsillo de los impulsores. Sin embargo, cuando la obra fue consumada, a su puesta en funcionamiento asistió el intendente Oscar Luciani, junto a su equipo, y no sólo cortó la cinta, sino que recorrió las instalaciones como si se tratara de una virtud de su gestión.

En este sentido, Martín, un integrante de la asociación, señaló a Crónica: "Es una vergüenza porque hace años que le venimos pidiendo que atienda nuestros reclamos y nunca dio la cara. Ahora para salir en los flashes no se la perdió. El monitoreo es producto del esfuerzo de los vecinos".

Por su parte, Mauro lamentó no haber podido acceder a la máxima autoridad municipal para transmitirle otras exigencias. "Hace seis años que vengo pidiendo una audiencia, no sólo por la inseguridad sino también porque queremos hacer mejoras, como controles de tránsito, un paseo saludable para que la gente camine, y una red de zanjeo. Pero necesitamos la aprobación del municipio y ni para eso nos recibe", concluyó.

Otro de los problemas que tiene cansados a los vecinos es el de las calles de tierra que se inundan y se vuelven intransitables con cada tormenta.