El rescate de la ballena varada en Punta Mogotes seguirá este lunes tras una intensa jornada de trabajo durante este domingo. Los especialistas decidieron colocar con una grúa una especie de arnés que va a permitir este lunes que un remolcador intente devolverla al mar cuando suba la marea.

Agentes de Prefectura Naval Argentina, personal de Fauna Silvestre, Defensa Civil y vecinos ya llevan más de 24 horas de trabajos para rescatar a una ballena de seis toneladas y ocho metros de largo varada en Punta Mogotes.

Se trata de un ejemplar juvenil de la especie de ballena jorobada que quedó varado en el balneario 15 de Punta Mogotes desde la tarde del sábado.

"La situación es muy compleja. La idea es cuidar a la gente que se acerca para ayudar y esperar a la próxima marea, a ver si la ballena llega con vida. Además, haremos análisis de sangre para ver por qué patología puede haber llegado a la costa", dijo Alejandro Saubidet, el director científico del Aquarium Mar del Plata. 

Pasado el mediodía del domingo la marea subió, pero los expertos sólo lograron mover un poco al animal, sin poder reintroducirlo en el mar.

El especialista contó que trabajaron para devolverla al mar "hasta última hora" del sábado y que incluso pensaron en "moverla con un barco que ofrecía Prefectura, pero se iba a lastimar al ejemplar, que no colabora mucho para reingresar al mar".

“A medida que pasan las horas el cuadro es peor, porque sus órganos internos se van comprimiendo. Nunca se había dado una situación así en esta zona con una ballena de estas características, que además suele viajar en grupo. Las ballenas que suelen verse acá son las Franca Austral", explicó.

En ese sentido, voceros de Fauna Silvestre señalaron que aún "no está claro si tuvo algún problema y se desorientó o si se acercó a la orilla porque tiene alguna enfermedad", y destacaron que ese tipo de ejemplares "es raro en la zona".

A causa de la bajamar registrada durante la madrugada, la ballena quedó completamente sobre la arena. Desde primera hora, cientos vecinos y turistas se acercaron para sumarse a los especialistas con palas y baldes, y algunos ayudaban removiendo la arena con sus manos, aunque un grupo de miembros de Aquarium, Defensa Civil y la Prefectura los alejaba ahora del lugar para poder trabajar.