En Luján tiene lugar una particular situación desde hace más de un mes, tiempo en el que los empleados municipales adoptaron una medida de fuerza ante la falta de respuestas de las autoridades. Por lo tanto, los vecinos decidieron llevar a cabo las tareas de higiene del hospital y de recolección de residuos, y al mismo tiempo respaldan el reclamo de los trabajadores, dejando en claro que "el municipio está ausente en todos los problemas en la ciudad".

La emergencia sanitaria, que en Luján se extiende desde hace muchos años, se profundizó en las últimas semanas cuando los empleados del distrito decidieron interrumpir sus tareas ante la ausencia municipal frente a sus exigencias salariales. En consecuencia, a los restos patogénicos que se acumulaban en un depósito del hospital local, comenzaron a acompañarlos los restos de basura en los diferentes rincones del recinto.

Sin embargo, semejante riesgo para los pacientes no llamó la atención de los responsables municipales pero sí a los vecinos. En este sentido, uno de ellos, Marcos Olivero, le señaló a Crónica que "todos necesitamos el hospital, por eso decidimos turnarnos para limpiarlo. En donde haya una necesidad estamos presentes".

Una iniciativa singular que por un lado desnuda la inacción de quienes administran Luján, pero que al mismo tiempo puede desencadenar malos entendidos con los trabajadores. En este sentido, Olivero dejó en claro que "nosotros los apoyamos a ellos porque se les hace difícil vivir con sus salarios. Sabemos que el principal responsable es el intendente Oscar Luciani, porque no da la cara ni una solución tanto para los empleados como a los vecinos".

A su vez, consideró Marcos que "no se presenta ante nuestros reclamos, a punto tal que ya dudamos que esté en la ciudad". En el centro de salud participan cincuenta habitantes que, con sus artículos de limpieza, tratan de mantener las condiciones mínimas de salubridad. Por si fuera poco, al no haber recolección municipal por la medida de fuerza, algunos voluntarios transportan los residuos en sus autos particulares hacia las zonas en que dicha actividad está a cargo de una empresa del rubro.

Sin embargo, no es suficiente y entonces "los barrios más alejados del centro son los más afectados", agregó Olivero. No obstante, también aclaró que "el área turística es un desastre por el amontonamiento de las pilas de basura". Un estado de situación propio de un desamparo que parece no tener fin, y que se profundiza como el olor nauseabundo en Luján.