Expuestos a las bajas temperaturas, Andrea y sus cuatro hijos deambulan por la calle y golpean puerta por puerta en busca de una ayuda, en principio provisoria. Y es que la mujer y sus niños fueron desalojados de la propiedad que alquilaban por falta de pago y desde entonces pasan las noches en donde les brinden un pequeño espacio.

Su historia es, probablemente, muy parecida a la de muchos otros que se quedaron en la calle y no tienen a nadie a quien acudir. Andrea necesita ayuda para conseguir una vivienda que permita garantizarles a sus hijos un techo y un plato de comida. Con 27 años, todos los días recorre el trayecto de Camino de Cintura, en la zona de Transradio, en Esteban Echeverría, junto a sus pequeños de 12, 10, 8 y 6 años, buscando un lugar para pasar la noche.

"Hace un mes no pude seguir pagando la pequeña piecita que alquilaba y me echaron a la calle con los nenes", cuenta en diálogo con Crónica. A partir de entonces, la mujer vive inmersa en un calvario para al menos asegurarse que los menores reciban su ración diaria de comida. En efecto, cuenta con la ayuda del comedor del colegio de los chicos.

Sin embargo, hay días en que no puede llevarlos porque no tiene dinero en la tarjeta Sube y sus pequeños, entonces, se quedan sin alimento. Una ración de comida que suele ser la única. En ese andar desgastante, la joven golpea casa por casa en busca ayuda, que afortunadamente suele encontrar.

En este sentido, ella misma aclaró que "a veces una vecina me tira unos colchones en la cocina. También otros vecinos me hacen lugar pero es por un par de días". El problema de fondo de la familia es que le faciliten una vivienda, mientras la madre de los niños encuentre un ingreso que permita afrontar los gastos de alquiler y de servicios y obviamente, la comida para los pequeños.

Sin embargo, hasta el momento "estoy enloquecida, no sé que hacer, con quién hablar para que me den un lugar donde dormir", lloró la mujer. "Es horrible no poder darles de comer a mis hijos ni un techo. Estoy desesperada. Esta situación es insoportable para mí. Me paso el día angustiada buscando una alternativa y la realidad es que no la encuentro y tampoco puedo vivir todo el tiempo deambulando por la calle con mis chicos", agregó con dolor.