En septiembre último, el consumidor final de productos agropecuarios pagó cinco veces más de lo que cobraba el productor, según una medición de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa ( CAME) dada a conocer ayer. Los rubros que más influyeron en esa desproporción serían la zanahoria, el zapallito y la frutilla.

La diferencia promedio entre los precios de origen de esos productos y los de la góndola fue 5,02 veces, con lo cual la brecha resultó 16,9 por ciento mayor que la de agosto.

"A lo largo del mes cayó la participación del productor en los precios, debido a que sólo recibió el 24 por ciento del valor que pagó el consumidor en góndola", señaló Fabián Tarrío, presidente de la entidad, en un comunicado.

El Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD), que mide la diferencia promedio entre precio de origen y góndola para 25 alimentos agropecuarios, subió 16,9 por ciento en septiembre, empujado por el aumento en la brecha de la zanahoria, el zapallito y la frutilla, detalló el informe.

El IPOD agrícola aumentó 20,3 por ciento, mientras que el ganadero apenas 0,9, indicó el informe de la CAME.

El aumento promedio del mes pasado en la brecha se debe principalmente al comportamiento de tres productos: la zanahoria, con un incremento de 11,18 veces; la pera, 7,86; la naranja, 7; el zapallito, 7,37, y el arroz, 6,94 veces.

En cambio, las brechas más reducidas durante el mes pasado se registraron en el tomate, con una diferencia de 2,31 veces, seguida por el pollo, 2,39, el huevo, 2,40, y la calabaza, 2,55 veces.

De los 25 alimentos agropecuarios que integran la canasta del IPOD relevados en septiembre, en 15 bajó la brecha, en 2 se mantuvo sin cambios y en 8 aumentó.

Por otra parte, la cámara informó que las cadenas agrícolas y ganaderas (especialmente las primeras) se destacan muchas veces por la cantidad de intermediarios que participan, por lo cual "un dato interesante a mirar es lo que sucede con los montos de los alimentos agropecuarios hasta que llegan a los mercados de abasto".

Si se toman los productos de los cuales se recibieron informes de esos establecimientos en septiembre último (19 productos), en promedio los precios se multiplicaron por 3,7 veces desde el campo hasta el mercado, y luego, desde allí hasta el consumidor final, los costos se multiplicaron por 1,57 veces.

Así, esos 19 alimentos se multiplicaron por 5,23 veces del campo al consumidor, y la diferencia es que en este caso sólo se toman 19 productos mientras que para el IPOD son 25.