Zoe Oriana Juárez tiene tan sólo un año y siete meses y se encuentra peleando por su vida, ya que necesita un corazón de forma urgente. La chiquita, oriunda de González Catán, ingresó el 13 de octubre al Hospital Garrahan por una serie de problemas respiratorios, por lo que le realizaron unos estudios y le diagnosticaron una miocardiopatía dilatada avanzada terminal. Es decir, su corazón no funcionaba como debía.

Claudio Juárez, su padre, contó que "el problema de Zoe estaba bastante avanzado; su corazoncito estaba en las últimas". Este miércoles, después de más de once intervenciones quirúrgicas, un accidente cerebrovascular y un coma farmacológico, Zoe entró en la lista de emergencia nacional para conseguir un órgano que le devuelva la alegría tanto a ella como a su familia.

Luego de ese primer episodio de octubre, Zoe volvió a su casa pero, a los pocos días, la internaron de manera definitiva en el Garrahan. Una vez ahí, la operaron y la conectaron a un corazón artificial -Berlin Heart-. Si bien las primeras semanas reflejaron una mejora en la salud de la chiquita, un mes después se le formó un coágulo que se dirigió a la cabeza, por lo que la menor sufrió un accidente cerebrovascular.

Este martes por la mañana, nuevamente fue operada por una obstrucción en las vías respiratorias y le hicieron una traqueotomía. "Resolvieron su problema respiratorio, pero todavía falta evaluar su situación neurológica para determinar el daño causado por el coágulo y qué tan grave es la lesión en su cerebro", detalló el padre de Zoe.

La nena se encuentra internada en coma farmacológico, inducido por los médicos, quienes tratan de mantenerla estable pese a su delicado estado de salud. Sigue viva gracias a un respirador artificial, pero la familia está a la espera de que despierte para ver cómo evoluciona y si tiene fuerzas para resistir un posible trasplante de corazón.

"La vida de Zoe está en peligro todos los días ya que esta máquina, a la cual está conectada, genera este tipo de complicaciones que afectan directamente a su cabeza", recalcó Claudio, padre también de otros dos chiquitos, quienes esperan la pronta recuperación de su hermana.

La familia de Zoe encabeza la campaña "Multiplicate por 7", iniciada por los padres de Justina, quien falleció esperando un corazón. Esta iniciativa apunta a que cada persona que se convierte en donante puede dar hasta siete órganos y se pueden llegar a salvar hasta nueve vidas, considerando que hay tejidos que pueden trasplantarse.

Recientemente, los Juárez realizaron un abrazo simbólico al nosocomio infantil para pedir por la salud de Zoe y de otros nenes que están internados en una situación similar a la de la pequeña. De esta manera, aguardan un milagro para que su niña pueda volver a sonreír.