Al menos 21 mineros murieron en el derrumbe de una mina de carbón en Lijiagou, en la provincia de Shaanxi, en el centro China, informó la agencia estatal de noticias Xinhua.

El accidente ocurrió el sábado a la tarde, cuando una parte de la mina, donde trabajaban 87 personas, se vino a bajo por motivos que están siendo investigados.

Los equipos de emergencia lograron rescatar a 66 personas, mientras que en las últimas horas recuperaron los cadáveres de 21 mineros.

Las minas chinas, especialmente las de carbón -principal fuente de energía del país-, registran una alta siniestralidad y se cuentan entre las más peligrosas del mundo, aunque en los últimos años bajó significativamente el número de accidentes mortales.

A finales de octubre, otro accidente en una mina de carbón de la provincia de Shandong, en el este de China, causó 21 muertos.

En 2017 solo en las minas hulleras chinas hubo 219 accidentes con 375 muertos, aunque esa cifra supuso un descenso del 28,7 por ciento con respecto a 2016, y fue casi 20 veces menor que a principios de la pasada década, cuando se llegaron a contabilizar hasta 7.000 muertos anuales.