La muy cuestionada salida de los Estados Unidos de Afganistán tuvo lugar el pasado mes de septiembre, cuando luego de 20 años de presencia en este país, la totalidad de sus tropas pusieron ambos pies afuera de sus límites. Esto tuvo un impacto político y cultural muy fuerte, ya que marcó el regreso de los talibanes, pero sin duda impacto el triple en un grupo en particular: las mujeres.

Esto quedó más que ejemplificado en un reciente caso que sacudió al mundo: un padre, Abdul. vendió a su hija de 9 por 2.000 dólares. Lo hizo con dos condiciones a su comprador: “cuídala y no le pegues”.  CNN estuvo en el lugar, dio a conocer la noticia y tuvo la posibilidad de hablar con la pequeña Parwana Malik. “¿Sabés por qué te vendieron?”, le preguntó el periodista, a lo que la nena replicó que “mi padre me vendió porque no tenemos pan, ni arroz, ni harina”.

Abdul (derecha) cerrando la venta su hija con su comprador, Qorban (derecha). 

Esto por supuesto generó una empatía mundial y una preocupación general sobre la situación en el país de Medio Oriente

¿Cómo llegó la familia a esta situación?

Hace cuatro años que viven en un campo de desplazados en la provincia de Badghis y pudieron sobrevivir gracias a la ayuda de humanitaria y al trabajo doméstico como profesión. Sin embargo, su situación se agravó fuertemente desde el regreso talibán al poder y la subsiguiente crisis económica.

Las afganos se encuentran sometidos al régimen talibán desde septiembre del 2021. 

Según trascendió, para poder hacerle frente a la situación, Abdul ya había vendido a su otra hija de 12 años hace unos meses y vale la pena recordar que son adquiridas para contraer matrimonio.  En declaraciones con el mismo medio norteamericano, el hombre se mostró avergonzado, con culpa y lleno de preocupaciones por el futuro de la pequeña. En adición, afirmó que hizo todo lo posible para evitar este desenlace, como viajer a la capital provincial en busca de trabajo (sin éxito) e incluso pidió prestado mucho dinero a su familiares.

¿Quién compró a Parwana?

Se trata de Qorban, un hombre casado que negoció a la niña por 200.000 afganis (aproximadamente 2.200 dólares) dividido en tierras, ovejas   dinero en efectivo.

“(Parwana) era barata, y su padre era muy pobre y necesita dinero”, declaró y agregó que respetará el pedido de Abdul, ya que “ella trabajará en mi casa. No la golpearé. La trataré como a un miembro de la familia. Seré amable”, añadió.

El campo de desplazados en Qala-i-Naw, donde se alojaba Pawarma y su familia.

Según la transmisión, la niña gimió cuando su padre la entregó entre lágrimas diciendo “esta es tu esposa. Por favor, cuídala. Ahora eres responsable de ella. Por favor, no la golpees”.

Respuesta de los Estados Unidos

En relación con la venta de Parwana y seguramente sin estar todavía al tanto de esta situación, un grupo bipartidista de 24 senadoras envió una carta el presidenteJoe Biden para “instar a su administración a desarrollar un plan interinstitucional para preservar los aspectos políticos, económicos, sociales y básicos derechos humanos de las mujeres y niñas afganas".

La unión de todas estas mujeres con pensamientos políticos tan diferentes, hizo que la misiva adquiriera aún más fuerza. “El año pasado se estima que 3,5 millones de niñas estaban en la escuela, con 100.000 mujeres matriculadas en universidades públicas y privadas. Las mujeres también comenzaron a tener éxito en los negocios y el gobierno ... Sin embargo, al carecer de un gobierno afgano legítimo y de fuerzas militares que las protegieran, las mujeres y las niñas ahora están sufriendo las depredaciones de un régimen talibán con un historial de brutalizar, aislar y negarles la vida y libertad”, añadieron.

Las mujeres afganas han realizado manifestaciones para que sus derechos sean respetados.

“Se ha comprometido a presionar a los talibanes para que defiendan los derechos de las mujeres y las niñas, y ha declarado que Estados Unidos mantendrá una asociación duradera con el pueblo de Afganistán que se resiste al gobierno de los talibanes. Asesoraremos, apoyaremos y habilitaremos esos esfuerzos a través de la legislación y el compromiso con su Administración. Las mujeres y niñas afganas necesitan nuestra acción ahora”, finalizaron.

Quienes firmaron esta carta fueron: Susan Collins (R-Main), Jeanne Shaheen (D-NH.), Marsha Blackburn (R-Tenn.), Patty Murray (D-Wash), Shelley Moore Capito (RW.V), Amy Klobuchar (D-Minn.), Lisa Murkowski (R-Alaska), Mazie Hirono (D-Hawaii), Cindy Hyde-Smith (R-Miss.), Tammy Duckworth (D-Ill.), Deb Fischer (R-Neb.), Maggie Hassan (DN.H.), Cynthia Lummis (R-Wyo.), Kyrsten Sinema (D-Ariz.), Tina Smith (Minn.) , Tammy Baldwin (D-Wis.), Jacky Rosen (D-Nev.), Maria Cantwell (D-Wash.), Debbie Stabenow (D-Mich.), Catherine Cortez Masto (D-Nev.), Kirsten Gillibrand ( D-NY.) y Elizabeth Warren (D-Mass.).