El hecho sacudió a la comunidad de la escuela Redwood High School de California en 2017. Ese año, dos adolescentes de 14 y 15 años, ambos estudiantes de primer grado, acusaron a una mujer de 41 años de haberlos seducido para sostener relaciones sexuales con ellos, a pesar de que eran los novios de sus hijas.

Coral Lytle fue acusada de conductas inapropiadas y abuso sexual contra ambos adolescentes pero este jueves, gracias a un acuerdo con el juez podría no pisar la cárcel y sólo cumplir una condena de libertad condicional de seis o cinco años. Ahora restará saber si los abogados, a dos años de iniciado el caso, aceptan la oferta del juez.

Lytle fue detenida en 2017 y acusada de 21 delitos por la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Tulare, relacionados con el presunto abuso sexual, entre los que se encuentran la cópula oral, las relaciones sexuales y la exhibición de pornografía infantil o juvenil. La mujer fue ingresada en un centro preventivo de dicho condado ante la sospecha de actos lascivos en un niño, pero tras iniciadas las investigaciones salió libre al pagar una fianza de USD 550,000.

De acuerdo con los archivos de la fiscalía, las violaciones hacia el menor de 15 años comenzaron en septiembre; mientras que contra el adolescente de 14 años iniciaron durante la primera semana de octubre. Una de las víctimas declaró que sostuvo tres encuentros sexuales con la mujer de 41 años, pero se detuvo por el remordimiento hacia el esposo de la acusada. Éste, a los días de conocerse la denuncia, pidió el divorcio.