Cientos de pasajeros pasaron por una situación de pánico y de desesperación, luego de que en el vuelo 2751 de la aerolínea brasileña Azul la tripulación alertara a los usuarios de que la aeronave iba a explotar, por lo que anunciaron la urgente evacuación del avión. 

El Airbus 320 que tenía como destino el aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, se encontraba a punto de despegar del Aeropuerto Internacional Merechan Rondón de la ciudad brasileña de Cuiabá, en Mato Grosso, cuando la tripulación dio el desesperante aviso. Tras ello, los 132 pasajeros se amontonaron en las puertas del avión, donde todo el mundo estaba dispuesto a tirarse por los toboganes de emergencia, a pesar de que aún estaban prendidas las turbinas del avión.

El avión averiado de la aerolínea Azul.

Muchos pasajeros de la aeronave grabaron el momento y lo subieron a las redes sociales. En las imágenes puede verse claramente cómo las personas se aprisionaban contra las puertas del avión y, con un ambiente de pánico puro, querían salir lo antes posible de ese lugar.

La empresa que administra la terminal Aeropuertos Centro Oeste (COA) informó que en el operativo de evacuación resultaron heridos varios pasajeros con abrasiones leves. Asimismo, dos mujeres, una de ellas embarazada, que resultó muy afectada por el incidente y otra que tenía una lesión en el tobillo. Ambas fueron llevadas a un hospital.

Por su parte, la aerolínea emitió un comunicado de prensa por lo sucedido. Según las investigaciones preliminares, el avión sufrió una falla eléctrica antes del despegue. Ahora, la aeronave está siendo evaluada y se encuentra bajo tareas de mantenimiento.

El momento en que las personas bajaban del avión, atemorizadas.

Pánico en primera persona

 

Una de las pasajeras del avión, identificada como Juliana Amorim contó al medio local G1 que las dificultades se presentaron tanto porque no pudieron abrir una de las puertas de desalojo, como por los problemas que presentó el tobogán trasero durante el escape. "Las azafatas empezaron a decir que el avión iba a explotar, que había que evacuar el avión y eso desató la desesperación. Nadie podía abrir la puerta", sostuvo una de las damnificadas.

Además, agregó:

“Cuando bajé por el tobogán la turbina estaba encendida, quizá por eso el tobogán no abrió de todo” y “hubo personas que se cayeron desde arriba”.

Otro pasajero, llamado Wenderson Campos, que viajaba con su esposa e hijo, detalló que el avión frenó bruscamente antes de que la azafata les gritara que salieran inmediatamente, en medio de humo y olor a quemado.

"La gente empezó a empujar y yo estaba con un niño. Todos bajaron por el tobogán, detrás de la turbina. Bajé, dejé a mi bebé y volví a buscar a mi esposa y ella se cayó y se lastimó. Otra mujer se rompió el pie y una mujer embarazada se sintió muy mal. Solo había una ambulancia", indicó. Por su parte, la esposa de Campos, Natalya do Nascimento, contó que la ayuda tardó mucho en llegar y que “la gente no sabía lo que había sucedido”.

Los videos de cómo las personas evacuaron el avión