Al menos 17 miembros de las fuerzas de seguridad afganas murieron y nueve resultaron heridos en varios ataques a puestos de control que ocurrieron en la provincia de Takhar, en el noreste de Afganistán. Sanatullah Timori, portavoz del gobernador provincial, aseguró que el jueves alrededor de las 22:00 (14:30, hora en Argentina) decenas de talibanes asaltaron puestos de la Policía y del Ejército afgano en el distrito de Khawaja-Ghar.

Timori precisó que durante el ataque murieron diez miembros de la Policía Local Afgana (ALP, por sus siglas en inglés) y siete militares, y otros nueve miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos. "La lucha continuó hasta la una de la mañana y tras una lucha feroz y una buena resistencia de las fuerzas de seguridad desgraciadamente dos puestos de seguridad fueron capturados por los talibanes”, aclaró.

El portavoz indicó que grupos de apoyo de las fuerzas de seguridad afganas llegaron este viernes a la zona, que los insurgentes ya habían abandonado. Aunque los talibanes fueron señalados por las autoridades como responsables del asalto, los islamistas no reivindicaron su autoría.

El área de Khawaja-Ghar donde tuvo lugar el asalto comparte frontera con el distrito de Dhast-e-Archi de la provincia vecina de Kunduz, donde los talibanes mantienen una fuerte presencia y desde la que coordinan sus ataques. El hecho sucedió después de que el miércoles de la semana pasada el presidente afgano, Ashraf Ghani, ofreció a los talibanes un diálogo “sin precondiciones”, su reconocimiento político y una ruta hacia un proceso de paz que ponga fin a más de 16 años de conflicto. El grupo insurgente aún no se pronunció sobre la oferta del jefe del Estado afgano.