Luego de muchos desencuentros con las autoridades consulares argentinas, este domingo pudo llegar al país María Cristina Deambrosi, la mujer herida durante el atentado terrorista en La Rambla de Barcelona, el 17 de agosto pasado.

La ausencia de un avión preparado para atender sus dificultades físicas llevó a su esposo, Norberto Ustrell, a denunciar que las autoridades no le brindaban la asistencia necesaria. Sin embargo, esas discusiones ya son parte del pasado. “El matrimonio viajó en clase Business sin tener que asumir ningún costo, tal como se le había propuesto”, detallaron fuentes consulares.

El vuelo de Aerolíneas Argentinas partió el sábado desde el aeropuerto barcelonés de El Prat y arribó ayer, a las 4 a Buenos Aires.

Vacaciones frustradas

El mismo día en que Deambrosi, de 67 años, y su esposo llegaron a Barcelona se produjo la estampida de personas que huían despavoridas ante el criminal paso de la camioneta por el turístico paseo de La Rambla.

En ese momento, la mujer cayó al suelo y sufrió una fractura de pelvis y una fisura de cadera, por lo que fue internada de inmediato.

El tan esperado traslado se complicó debido a que, para poder viajar en un avión comercial, tenía que estar sentada para cumplir con las normas del despegue, lo que recién logró después de algunas semanas de recuperación en el centro médico.

Por eso, en la tarde del pasado sábado, fue trasladada en una ambulancia desde el hospital Bellvitge hasta el aeropuerto y allí fue llevada en silla de ruedas hasta el avión que hizo un vuelo directo hasta Ezeiza. En los días pasados, Ustrell había manifestado su molestia por los desacuerdos con las autoridades consulares argentinas ya que, según decía, no le ofrecían una solución concreta para el traslado.