El huracán Irma, que descendió a categoría 4, seguía su recorrido mortal por las islas del Caribe, donde al menos 17 personas han perdido la vida a su paso, mientras Cuba y Florida se preparan para su impacto. 

Este ciclón, con vientos sostenidos de 250 km/h, sigue siendo “extremadamente peligroso”, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos. 

En su paso por el Caribe, Irma dejó dos muertos en Puerto Rico, cuatro en las Islas Vírgenes estadounidenses, una en Barbuda, nueve en las islas francesas San Martín y San Bartolomeo, y una del lado holandés de San Martín. 

Cuba espera el embate de este huracán para la noche del viernes, después de pasar por las Bahamas. Las autoridades decretaron el máximo nivel de alerta en siete de sus 15 provincias y obligaron a desalojar a 10.000 turistas extranjeros. 

Estados Unidos también forzó la evacuación de un millón de personas en las zonas costeras de Florida y Georgia, para intentar reducir al máximo las consecuencias. 

"Será realmente devastador", anticipó el jueves el director de la Agencia estadounidense de Gestión de Emergencias (FEMA), Brock Long. "Todo el sureste de Estados Unidos debe protegerse".

El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su "gran preocupación" por los efectos de Irma

Se espera que Florida enfrente sus fuertes vientos a partir de la noche del viernes, con olas de hasta casi ocho metros, según los meteorólogos. 

Los ciudadanos de Miami se movilizaron para vivir un fin de semana complicado: interminables colas en las gasolineras para cargar los depósitos, embotellamientos en las principales carreteras y supermercados arrasados para abastecerse de provisiones y agua.

La isla de San Martín, con el 60% de las viviendas inhabitables, fue una de las más destruidas por el paso del huracán. 

"Parece como si una podadora gigante hubiera descendido del cielo y pasado por la isla", explicó a la cadena NOS Marilou Rohan, una vecina afectada de esta isla, conocida por sus playas paradisíacas y dividida entre Francia y Holanda. 

Las autoridades francesas confirmaron 9 muertos y 7 desaparecidos en sus islas en el Caribe y al menos 112 heridos. Del lado holandés, hubo al menos un muerto. 

A este escenario de horror se suman los saqueos. La ministra francesa de Ultramar, Annick Girardin, que recorrió el jueves San Martín, afirmó que hubo saqueos "frente a sus ojos". 
Un testigo, citado por el diario holandés Algemeen Dagblad (AD), dijo que "hay gente armada en las calles con revólveres y machetes". 

"La situación es grave", confirmó por su parte el primer ministro holandés Mark Rutte, quien señaló que militares trataban de imponer el orden. 

En las Islas Vírgenes de Estados Unidos murieron otras cuatro personas, según anunciaron el jueves autoridades locales. 

Irma dejó una décima víctima en Barbuda, una isla de 1.600 habitantes que, según su primer ministro, Gaston Browne, quedó "totalmente devastada". 

"Para quienes no crean en el cambio climático, esperamos que cambien de opinión cuando vean esos desastres naturales", subrayó. 

Irma, hasta hace poco de categoría 5, la máxima, llegó a generar vientos de 295 km/h durante más de 33 horas, un récord desde que comenzó el monitoreo por satélites en los años 1970. 

Las fuertes rachas arrancaron techos, aplastaron contenedores de embarcaciones y dejaron escombros por todas partes. Aeropuertos, puertos y líneas telefónicas estaban fuera de servicio. 

La Cruz Roja Internacional informó que Irma ha afectado a 1,2 millones de personas, pero que la cifra podría elevarse a 26 millones. 

El primer ministro francés, Edouard Philippe, describió el desastre como “inimaginable y sin precedentes”. Su gobierno envió más de 100.000 raciones de combate. 

La aseguradora pública de Francia (CCR) estimó que el costo de los daños causados en las Antillas francesas será "muy superior" a los 200 millones de euros. 

Reino Unido desbloqueó en tanto 35 millones de euros y enviará el viernes dos aviones militares con personal, suministro y equipo de rescate, mientras Holanda trata de facilitar agua y comida a 40.000 personas.

Además de los dos muertos, unos 1,5 millones de personas estaban sin electricidad en Puerto Rico, donde los ríos salían de sus cauces en el centro y norte de la isla. El gobernador Ricardo Rossello activó la Guardia Nacional y habilitó albergues para 62.000 personas. 

Las islas británicas Turcas y Caicos también están en la trayectoria de Irma, obligando a evacuar algunas de sus islas. 

"Un número importante de personas que vive en áreas muy bajas resulta muy vulnerable", explicó a la BBC el gobernador de este archipiélago, John Freeman, quien confirmó el desalojo de turistas extranjeros. 

República Dominicana y Haití sintieron igualmente los estragos del huracán. 
El Caribe también se enfrenta a la furia de otros dos huracanes: José y Katia. 

José, que sigue el camino Irma, se fortaleció el jueves a categoría 3 con vientos de hasta 195 km/h, según el NHC. Katia, de categoría 1, golpeará probablemente las costas del estado mexicano de Veracruz el viernes.