Un hombre armado con un cuchillo mató a su mamá y a su hermana, e hirió a una tercera persona este jueves en la ciudad francesa de Trappes, cerca de París. Luego, se atrincheró en una casa y fue abatido por el grupo de élite de las fuerzas de seguridad francesas intervino.

En principio, se desconocía si se trataba de un ataque terrorista pero más tarde el Estado Islámico reivindicó el hecho. No obstante, los investigadores sostienen que también pudo deberse a "una disputa familiar".
 
La policía trabajó en el lugar y se realizaron peritajes. (AFP).

Después de ataque, el sujeto, de unos 30 años, se atrincheró en la vivienda al grito de "¡Alá es grande! ¡Si entran, los mato a todos!", después de lo cual fue abatido por los agentes, según afirmaron fuentes policiales.

Trappes es un suburbio parisino pobre ubicado a 30 kilómetros de la capital francesa. Gran parte de sus 30.000 habitantes es de origen extranjero y la tasa de desempleo es dos veces mayor que la media nacional.
Es también conocida por ser una de las localidades de donde más jóvenes (alrededor de 50) partieron para combatir junto al grupo Estado Islámico en Irak y Siria, según informó recientemente a la AFP el alcalde de la ciudad.

El Estado Islámico reivindicó el ataque

El grupo yihadista reivindicó el ataque. "El autor del atentado en la ciudad de Trappes es uno de los combatientes del Estado Islámico (EI) y perpetró ese ataque respondiendo al llamado a atacar a ciudadanos de los países de la coalición" internacional, afirmó Amaq, la agencia de propaganda de los extremistas.
 
El atacante estaba fichado desde 2016 por apología del terrorismo, según una fuente de seguridad, pero dada la identidad de las víctimas la policía exploraba también la pista de un drama familiar.