El texto publicado por el diaro catalán (El Periódico).

La policía catalana fue alertada en mayo de un posible atentado en La Rambla de Barcelona, pero descartó la amenaza tras considerar que su veracidad era muy baja, aseguró este jueves el responsable de Interior catalán, Joaquim Forn, luego de que la prensa local publicara un documento atribuido a los servicios de inteligencia estadounidenses sobre un aviso de ataque este verano en la concurrida vía turística barcelonesa. 

"El aviso de un posible atentado nos llega de otras fuentes, y es en este marco que siempre se contrasta y valora. Este aviso que hemos recibido tiene una baja credibilidad”, remarcó Forn en conferencia de prensa en la sede de su dependencia en Barcelona, desmintiendo que la alerta haya tenido su origen en la inteligencia de Estados Unidos, como publicó el diario catalán El Periódico

"El departamento comunicó al gobierno del Estado, para contrastar, y días después el Estado no da veracidad a esta amenaza”, añadió el máximo responsable de seguridad catalán.  

"Tanto es así que en ninguna de las mesas de evaluación antiterroristas, que se han celebrado el 25 de mayo y 8 de junio se habló de esta amenaza”, precisó Forn. 

Según el diario El Periódico, que cita un supuesto documento de la CIA, los servicios de inteligencia de Estados Unidos contactaron con los Mossos d’Esquadra, la policía catalana, en mayo para transmitirles que tenían indicios que apuntaban a que la milicia Estado Islámico (EI) planeaba atentar este verano en “zonas turísticas muy concurridas” de Barcelona, y “específicamente en la Rambla”

El 17 de agosto, horas después del atentado que sembró terror en La Rambla dejando 16 muertos y más de un centenar de heridos, el diario catalán ya había publicado en exclusiva ese mismo aviso sin mostrar ningún documento. Otra persona murió en otro ataque similar horas más tarde en la cercana localidad de Cambrils.

La información fue desmentida días después por las autoridades catalana, que recordaron que ellos no intercambian información directa con los servicios de inteligencia extranjeros, sino que esa es una competencia del Estado español. 

"Como hemos mantenido, negamos que los Mossos tengamos relación directa con la CIA, el documento es un montaje”, sostuvo Forn, quien denunció una “campaña de desprestigio” hacia las fuerzas de seguridad catalanas en el contexto del conflicto secesionista. 

"No hemos mentido a nadie, desde el primer día dijimos que no hemos recibido ningún comunicado de la CIA”, subrayó por su parte el máximo mando de la policía catalana, Josep Lluis Trapero.

"El 25 de mayo nos llega la alerta, la credibilidad era baja, no había otros elementos para contrastarlo, y posteriormente tenemos dos confirmaciones que no vinculan ese aviso con el atentado ocurrido el 17 de agosto en La Rambla”, explicó Trapero, al comparecer junto a Forn para aclarar la polémica generada. 

Asimismo, Trapero cuestionó la veracidad del documento publicado por el diario catalán, por no presentar firmas ni membrete de ningún organismo oficial. 

En su cuenta oficial en Twitter, la plataforma de filtraciones Wikileaks calificó de “altamente sospechoso” el documento publicado por El Periódico.

El propio Julian Assange escribió que el documento parece “modificado o fabricado” en base a detalles en la terminología utilizada y, por ejemplo, a las citas en español del informe. 

El diario catalán dijo que tuvo conocimiento de esta alerta a principios de junio y que “la información fue cotejada con dos fuentes absolutamente fiables del gobierno catalán"

Además, se indicó que en ese momento no se tomaron medidas de seguridad adicionales a la espera de recibir nuevos datos. 

Ante el escándalo generado por la información publicada, el director de El Periódico, Enric Hernández, aseguró este jueves en declaraciones a la radio Rac1 que la información es veraz, pero admitió que el documento reproducido no es “tal cual les llegó”

"Que expliquen sin disimular lo que quieren transmitir, que si hubiesen patrullado bien, o si hubiesen puesto pilotes, más restricciones de tráfico, la conclusión es que no se hubiese producido el atentado, esa es la idea”, manifestó Trapero, cuestionando las intenciones políticas del diario catalán. 

Las autoridades catalanas insistieron en que en los últimos dos años recibieron decena de avisos de atentados en diferentes puntos estratégicos, entre ellos La Rambla y la Sagrada Familia, y que todas fueron tratadas de la mima manera para contratar su veracidad. 

En cuanto a la céntrica y concurrida Rambla de Barcelona, que fue el lugar donde un presunto yihadista arrolló a decenas de personas el 17 de agosto causando 14 muertos y decenas de heridos, Trapero explicó que “ocupa el 10% de los efectivos del cuerpo de seguridad antiterrorista”

"Si hubiésemos considerado fiabilidad alta, a parte de haber alguna medida más, podía haberse lanzado una alerta a la ciudadanía”, dijo Trapero consultado sobre qué hubiese cambiado en caso de que no tratarse de una alerta de baja fiabilidad. 

Desde los atentados en Barcelona y Cambrils, la policía catalana se encuentra en la mira a raíz de la politización de todo lo que acontece en la norteña región de España que planea celebrar un referéndum unilateral de secesión el próximo 1 de octubre sin el beneplácito del gobierno español.

Fuente: Télam