Un estudiante universitario que mató a tiros a sus padres en el campus de la universidad Central Michigan, en el norte de Estados Unidos, fue detenido sin oponer resistencia tras varias horas de búsqueda, indicó este sábado la policía.

El sangriento hecho se produjo el viernes por la mañana en la universidad ubicada en la localidad de Mount Pleasant, entre Chicago y Detroit, donde muchos estudiantes debieron encerrarse en sus aulas y en sus dormitorios para resguardarse.

El autor de los disparos, James Eric Davis, de 19 años y estudiante universitario, huyó tras los asesinatos y fue buscado con intensidad por la policía, que tardó varias horas en localizarlo y detenerlo.
 

La universidad indicó que el padre, un oficial de policía, y la madre del sospechoso fueron las víctimas de los disparos. Ambos residían en los alrededores de Chicago.

"Las personas fallecidas no son estudiantes", había anunciado la universidad en un comunicado luego de que las primeras versiones que circularon aseguraban que las víctimas fatales eran alumnos.

La policía estimó que los hechos pudieron originarse por una "cuestión familiar". Davis era conocido por sus problemas con la ley. La policía lo llevó a un hospital la noche anterior al tiroteo por un "tipo de incidente relacionado con las drogas: una sobredosis o una mala reacción a las drogas", informó el portavoz de la policía del campus, Larry Klaus, en una conferencia de prensa.

El tiroteo se produjo en medio de un renovado debate en Estados Unidos sobre la violencia con armas de fuego, iniciado después de que hace dos semanas 17 personas murieran por disparos en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Florida.

Aún no está claro qué tipo de arma se usó en el tiroteo de Michigan o cómo se adquirió. Las normas estatales permiten portar armas con permiso, mientras que la Universidad Central de Michigan las prohíbe en todo el campus.

Este último hecho se suma a la larga lista de tiroteos que se produjeron en establecimientos educativos en Estados Unidos, como el de Newtown, en el que murieron 26 personas de una escuela primaria en 2012, o el de Virginia Tech, en el campus de una universidad del este del país, que provocó 32 muertos en 2007.

Fuente: AFP