La víctima denunciará a la fábrica de cigarrillos.

El hombre estaba a punto de jugar un partido de básquet y, antes de entrar a la cancha de Hawai, decidió dar una pitada a su cigarrillo electrónico. Tan pronto lo acercó a su boca, el artefacto le explotó en la cara y terminó con la dentadura destrozada.

Matt Yamashita de 25 años relató que su mano le quedó negra y aseguró que se siente agradecido y bendecirdo por estar vivo. El afectado manifestó también que demandará a la empresa de cigarrillos.

La víctima del incidente recibió 40 puntos de sutura y tendrá que someterse a una cirugía para que le reconstruyan las piezas dentales perdidas. 

Así quedó su boca.