El proceso de extradición en los Estados Unidos de Julian Assange por difundir información confidencial de este país en el 2010, comienza el próximo lunes en el tribunal Woolwich Crown Court, en el sureste de Londres.

Assange, que está detenido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh, justo al lado del tribunal, comparecerá después de 10 años de confinamiento en un juicio que está previsto que dure cuatro días. Si finalmente es extraditado, al fundador de Wikileaks se lo podría condenar a 175 años de prisión culpable de 18 cargos de espionaje.

El pasado mes de mayo, EE.UU. pidió a Londres su extradición por 18 presuntos delitos de espionaje y conspiración para cometer intrusión informática.

EE.UU. considera que Assange conspiró con Chelsea Manning, la soldado estadounidense que filtró gran cantidad de cables diplomáticos confidenciales del Gobierno de ese país.

Con motivo del comienzo del juicio de Assange, el director del portal WikiLeaks, Kristin Hrafnsson, advirtió en unas declaraciones a los medios que el resultado del juicio determinará “el futuro del periodismo”, porque decide “qué sucede con un periodista que difunde información de un Estado veraz y de interés público”.

El australiano de 48 años recibió el apoyo de periódicos como The Guardian y The New York Times y asociaciones como Reporteros sin Fronteras y Amnistía Internacional (AI).