La población mundial crece constantemente a pasos agigantados y uno de los problemas más letales con respecto a esta situación es el hambre en el mundo. En ese sentido, se estima que 800 millones de personas pasaron hambre luego de la pandemia de Covid-19, según un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Ahora, un restaurante llamado Rub y Stubb, establecido en Copenhague, Dinamarca, decidió vender desechos de alimentos de supermercados y eventos para comercializarlos en su emprendimiento gastronómico y así evitar que se desperdicie más comida en el mundo.

El restaurante está ubicado en Dinamarca.

Según los datos oficiales del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la organización británica sobre residuos WRAP, del 2019, se desperdiciaron 931 millones de toneladas de alimentos. Esta cifra representa el 17% de la producción de basura del mundo.

El restaurante funciona desde 2013, pero volvió al eje de las noticias, luego de que la revista National Geographic lo nombrara en una de sus secciones. En su cocina, reciclan cientos de postres hechos a partir de brownies, leche, azúcar de vainilla y polvo de oro hasta caterings para bodas de hasta 100 personas. 

Una tarda hecha con alimentos desechados.

La jefe de cocina Irina Bothmann desarrolló este curioso local gastronómico junto a la desarrolladora de negocios Maria Abrahamsen. En su menú sólo puede encontrarse platos hechos con comida desechada y posteriormente reciclada, la mejor estilo gourmet.

Los cocineros son todos voluntarios de la ONG Retro y elaboran platos con los alimentos que supermercados y productores de alimentos desecharon ese día, por lo que el menú no es fijo, sino que cambia diariamente.

Los platos no superan los 15 euros de costo. Según especificaron, todo lo recaudado en este restaurant se destina a varios proyectos de desarrollo humanitario en África, un continente donde la situación alimentaria es un gran problema para la población, acrecentado durante la pandemia de Covid-19.

Más allá de vender platos hechos con desperdicios de alimentos, el restaurante también enseña a las personas sobre cómo hacer rendir mejor la comida que tenemos en nuestra heladera y alacenas, para no tener que tirarla. Así, el local brinda cientos de talleres, conferencias, eventos y charlas al año. 

A pesar de ser reciclada, toda la comida tiene un estilo gourmet.

Hambre en el mundo

 

El indicador tradicional de la FAO, la Prevalencia de la subalimentación (PoU, por sus siglas en inglés), que se utiliza para monitorear el hambre a nivel mundial y regional, se basa en la información de los países sobre la disponibilidad, el consumo de alimentos y las necesidades calóricas.

Este organismo calcula la suficiencia de la ingesta de energía alimentaria de la población. Históricamente, el número de personas que padecen hambre en el mundo (casi 690 millones) se ha calculado usando este método.

La pandemia de coronavirus hizo que se acreciente la cantidad de personas que pasan hambre en el mundo en un 10,4%, registrando el primer aumento exponencial desde el 2005, cuando dicho indicador comenzó a bajar estrepitosamente hasta llegar a una meseta en 2017.