El tribunal correccional de Bruselas condenó a 20 años de prisión a Salah Abdeslam, único sobreviviente del comando yihadista que perpetró los atentados de noviembre de 2015 en París que causaron más de 130 muertos, por un tiroteo en Bruselas con la policía local ocurrido en marzo de 2016.

Los jueces consideraron que Abdeslam, Ayari y Mohamed Belkaïd, abatido en el suceso, actuaron contra la policía de forma "premeditada" y dispararon contra los agentes con fusiles.

En la sentencia se considera probado que Abdeslam y sus cómplices estaban realizando “movimientos terroristas” cuando fueron localizados por la policía y prepararon una “estrategia” para atacar a los agentes y huir.

Fuentes informan que los agentes anunciaron su presencia en varias ocasiones antes del tiroteo, un tiempo que los yihadistas utilizaron para recargar sus armas.

El tiroteo por el que fue juzgado Abdeslam ocurrió tres días antes de su captura, en marzo de 2016, que puso fin a cuatro meses de fuga del hombre más buscado de Europa.

Abdeslam tan solo estuvo en Bruselas en el inicio del juicio, para el que se lo trasladó desde el penal francés en el que está recluido con fuertes medidas de seguridad.

El 13 de noviembre de 2015, París fue el blanco elegido por un comando yihadista que atacó simultáneamente un restorán, un bar y un teatro.

El raid extremista provocó 137 muertos y 415 heridos en el peor ataque sufrido por la capital francesa desde el fin de la segunda Guerra Mundial, y fue reivindicado por el Estado Islámico. 

Abdeslam, cuyo hermano Ibrahim fue uno de los atacantes suicidas de París, huyó aquella noche de la capital francesa y logró llegar a Bruselas, donde escapó de las fuerzas de seguridad durante más de 100 días.

El joven de origen marroquí y nacionalidad francesa, permanece detenido en Francia, donde las investigaciones sobre los atentados de París durarán al menos hasta 2019. 

Las hipótesis señalan que este yihadista llevó en un automóvil en noviembre de 2015 al menos a uno de los comandos suicidas hasta el lugar de los sangrientos atentados.