Tras haber sido sometidos a diferentes procedimientos experimentales, 38 cachorros de raza beagle podrían ser sacrificados a fin de mes. Los testeos fueron realizados por la Universidad de Barcelona con un fármaco antifibrótico. 

Según trascendió, la institución educativa contrató los servicios de Vivotecnia, un laboratorio que fue denunciado reiteradas veces por maltrato animal y cuyas operaciones fueron paralizadas meses atrás. Esto se dio luego de que se pusieran en circulación vídeos de su personal burlándose de los animales sometidos a la experimentación.

Colectivos de protección animal denunciaron que los perros en cuestión se encuentran actualmente encerrados en jaulas diminutas, faltos de aire limpio y luz solar. A pesar de que deberían ser reubicados o dados en adopción se decidió sacrificarlos, por lo que este sábado 22 de enero movimientos a favor de los derechos de los animales convocaron a una concentración en la Plaza Sant Jaume de Barcelona.

A través de un comunicado oficial, la Universidad justificó su accionar aduciendo que "las prácticas con animales es al día de hoy insustituible para garantizar el progreso científico, especialmente de la biomedicina", remarcando que sólo se realiza cuando es “estrictamente ineludible".

Además, hicieron hincapié en que el objetivo de estos procedimientos sería la búsqueda de tratamientos de enfermedades fibróticas para lo que se realiza un “estudio histopatológico de los órganos de los perros” y remarcaron que la empresa, con la que pactaron un contrato de 255.000 euros, cumple con todos los requisitos legales.