El ente regulador de salud de Brasil, el segundo país más golpeado por la pandemia en todo el mundo, dijo hoy que aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Janssen, la filial de Johnson & Johnson.

El gigante sudamericano, con casi 12,7 millones de casos y más de 317.000 muertos, atraviesa un colapso sanitario con hospitales que no dan abasto para atender la demanda récord de pacientes internados.

Brasil inmuniza a su población desde el 17 de enero con las vacunas chinas CoronaVac y la anglosueca AstraZeneca.



Ya fueron inoculadas unos 17,8 millones de personas, de las cuales 13,38 millones (el 6,32 % de la población) recibieron la primera dosis y 4,41 millones (2,09 %) recibieron las dos, según datos oficiales.

La Agencia Brasileña de Regulación Sanitaria (Anvisa) entregó ayer certificados de buenas prácticas a tres fábricas involucradas en la producción de la vacuna de Janssen, una subsidiaria de Johnson & Johnson, y una planta que participará en la producción en Brasil de la rusa Sputnik V, informó en un comunicado.



Además, el Gobierno anunció que para fin de año pretende haber adquirido o contar con 510 millones de dosis de varios fabricantes, entre ellos la rusa Sputnik V y las de los laboratorios estadounidenses Pfizer y Johnson & Johnson, más las gratuitas que reciba del programa Covax auspiciado por la ONU.