Estados Unidos comenzará a ofrecer una tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus a su población, para fortalecer el nivel de inmunización que tiene en la actualidad frente al avance de la variante Delta, que subió la cantidad de contagios, hospitalizaciones y muertes por la enfermedad en ese país.

Los principales expertos del gobierno presidido por Joe Biden realizaron este miércoles por la mañana el anuncio, en donde señalaron que a partir del 20 de septiembre empezarán a ofrecer una tercera dosis de la vacuna.

El plan sólo se aplica a las vacunas de Pfizer y Moderna y prevé que todos los estadounidenses reciban una dosis de refuerzo ocho meses después de recibir la segunda inyección.

Por su parte, una vacuna de refuerzo para las personas que recibieron Johnson & Johnson, pero todavía se están revisando los datos y anunciarán los planes las próximas semanas.

"Los datos disponibles dejan muy claro que la protección contra la infección por el SARS-CoV-2 empieza a disminuir con el tiempo tras las dosis iniciales de vacunación", sostuvieron en un comunicado oficial desde la Casa Blanca, donde enfatizaron que "en asociación con el predominio de la variante Delta, estamos empezando a ver pruebas de una menor protección contra la enfermedad leve y moderada".

Pfizer y BioNTech anunciaron el lunes que habían entregado resultados preliminares de sus ensayos clínicos a las autoridades estadounidenses para buscar la aprobación de la tercera dosis en mayores de 16 años.

Desde este laboratorio afirmaron que la dosis de refuerzo generó “anticuerpos neutralizantes significativamente más altos” contra la cepa original del coronavirus, además de las variantes Beta y Delta. 

Tal como ocurrió con la campaña de vacunación original, la campaña para aplicar los refuerzos comenzará por las poblaciones más vulnerables y expuestas al virus, por lo cual se empezará por los ancianos, los trabajadores de la salud, y los trabajadores de industrias esenciales o críticas como la alimentación o el transporte.