Los beneficios del vaso de vino al final del día son un mito popular que ya todos conocemos, pero un reciente estudio sugiere que contiene algo de verdad. Según la investigación de un equipo chino, el consumo de una o dos copas de la popular bebida alcohólica demostró reducir el riesgo de contagio del coronavirus.

El estudio, realizado por el Hospital Shenzhen Kangning y publicado en la revista Frontiers in Nutrition, buscó analizar los posibles vínculos entre el consumo de alcohol y las tasas de infección y mortalidad por Covid-19. Para ello, utilizaron los datos del Estudio de Biobancos del Reino Unido y monitorearon el consumo de alcohol de 473,957 pacientes. Los resultados fueron de lo más llamativos:

Según pudieron observar, los sujetos que bebían una o dos copas de vino tinto al día tenían un riesgo de 10% a 17% menor de contraer Covid-19 que los no bebedores, mientras que los sujetos que bebían vino blanco tenían un riesgo entre un 7% y un 8% menor si consumían cinco vasos o menos por semana. Sin embargo, no todo fue buenas noticias: aquellos que bebían cerveza o sidra con frecuencia tenían un 28% más de posibilidades de contraer el virus que los no bebedores.

"Las relaciones observadas entre el consumo de alcohol y las enfermedades a menudo no son lineales, con un consumo de alcohol de bajo a moderado que protege y un consumo excesivo de alcohol que es perjudicial", señalaron en la publicación los autores principales, Xi-jian Dai y Yongjun Wang.

Tomar vino tinto podría reducir el riesgo de contagio, sugiere estudio, pero tomar cerveza lo aumentaría.

Mientras el estudio encontró que no había una diferencia significativa entre las tasas de mortalidad por Covid de los sujetos que bebían y los que se abstenían, las diferencias en las tasas de infección fueron notables. Además de las tasas más bajas para los bebedores de vino y las tasas más altas para los bebedores de cerveza y sidra, el equipo encontró que las personas que bebían cinco o más bebidas alcohólicas fuertes por semana tenían un mayor riesgo de infección.

Sobre el inesperado efecto preventivo del vino tinto, mientras los especialistas reconocieron que se puede adjudicar a varias razones separadas de la bebida en sí, su principal teoría ata los resultados a los compuestos que lo diferencian de otras bebidas:

"El vino tinto brinda beneficios adicionales a otras bebidas alcohólicas probablemente debido a su mayor contenido poli fenólico, al disminuir la presión arterial, inhibir la oxidación de partículas de lipoproteínas de baja densidad y otros efectos favorables", escriben en el estudio.