Ante el repunte de casos que atraviesan países como Alemania, Italia y Austria, las autoridades sanitarias restablecieron medidas restrictivas, impulsan las campañas de vacunación y mantienen el uso obligatorio de pases para acudir a lugares cerrados, mientras la Unión Europea (UE) prevé modificar sus recomendaciones en relación con la libre circulación dentro del bloque comunitario.

"En las últimas semanas hemos trabajado con los países miembros y expertos para actualizar las recomendaciones relativas al movimiento. Haremos nuestras propuestas en los próximos días", comunicó la vocera de la Comisión Europea, Dana Spinant, aunque se abstuvo de dar precisiones.

Desde el 1 de julio de 2021, la UE implementó los certificados digitales de vacunación, que confirman que la persona obtuvo resultado negativo en la prueba PCR, padeció la enfermedad recientemente o recibió la pauta completa contra el virus. Pese a los esfuerzos, hoy Europa vuelve a ser epicentro de la pandemia.

En este marco, el miércoles pasado, el primer ministro de Grecia, Kiriakos Mitsotakis, propuso a la Comisión Europea que el certificado de circulación sea considerado vigente sólo si, al pasar seis meses desde la primera dosis, incluye la tercera inyección.

Se reimponen las restricciones en Europa

Debido al acelerado aumento de los contagios, volvieron las restricciones y con ellas, las manifestaciones en contra de las medidas en varias ciudades europeas. Hoy, Austria entró oficialmente en confinamiento, una acción que desató protestas el fin de semana.

Lo mismo sucedió en naciones como Bélgica y Países Bajos, o en Guadalupe, departamento francés de las Antillas, donde la vuelta de las restricciones generó protestas violentas contra la exigencia del pase sanitario y la vacunación obligatoria del personal médico. El pequeño estado caribeño, recibió ayer refuerzos policiales de Francia después de las manifestaciones, saqueos, incendios y bloqueos de rutas.

Desde la llegada de vacunas anticoronavirus y las vacunaciones masivas, ningún país de la UE se había atrevido a imponer un nuevo confinamiento.

"En las últimas semanas hemos trabajado con los países miembros y expertos para actualizar las recomendaciones relativas al movimiento", comunicó la vocera de la Comisión Europea.

Los 8,9 millones de austriacos, tienen ahora prohibido salir de su casa salvo para hacer compras, practicar deporte o recibir atención médica, al tiempo que las autoridades llamaron a la población a optar en lo posible por el teletrabajo.

Ante el aumento de casos, que llegó a niveles inéditos desde el inicio de la pandemia, el Gobierno austríaco se centró en los no vacunados, cuando solamente 66% de los austríacos recibieron las dos dosis, contra 75% en Francia por ejemplo.

Solo posteriormente optó por medidas radicales, como este confinamiento previsto hasta el 13 de diciembre, y la obligatoriedad de la vacunación para la población adulta desde el 1 de febrero de 2022, algo que muy pocos países instauraron hasta ahora.

La reacción de los ciudadanos llegó la tarde del sábado, unas 40.000 personas marcharon por las calles de Viena al grito de "dictadura", convocados por el partido de extrema derecha FPO. Al día siguiente, en la ciudad de Linz se produjo también una movilización de miles de manifestantes.

El primer ministro de Grecia, Kiriakos Mitsotakis, propuso a la Comisión Europea que el certificado de circulación sea considerado vigente sólo si, al pasar seis meses desde la primera dosis, incluye la tercera inyección.

En tanto, Países Bajos vivió ayer su tercera noche seguida de protestas, con fuegos artificiales y vandalismo en las ciudades de Groningen, Leeuwarden, Enschede y Tilburg. El primer ministro neerlandés, Mark Rutte, calificó hoy estos actos de "pura violencia", cometidos por "idiotas".

En Bélgica, el primer ministro Alexander De Croo, denunció hoy una violencia "absolutamente inaceptable", un día después de una manifestación en Bruselas donde miles de personas (35.000 según la policía) se congregaron en contra de las restricciones anti Covid que terminó con tres policías heridos y 40 personas detenidas.

En un contexto de fuerte aumento de las infecciones y las hospitalizaciones, Bélgica anunció la generalización del uso de tapabocas y quiere hacer obligatorio el teletrabajo en los sectores que lo permitan.

En paralelo, Alemania, se está viendo afectada por una nueva ola de infecciones, que los expertos y los políticos atribuyen a una de las tasas de vacunación más bajas de Europa Occidental. Con apenas el 70,5% de la población vacunada y el 68% con la pauta completa, el debate sobre la obligación de las vacunas abrió en el país.

Al respecto, el ministro de Salud alemán, Jens Spahn, instó hoy a sus compatriotas a vacunarse "urgentemente" y alertó que "seguramente al final del invierno cada cual estará vacunado, curado o muerto" debido a la propagación de la variante Delta, "muy muy peligrosa".

Ante la "dramática situación" provocada por el brote de infecciones, la canciller saliente de Alemania, Angela Merkel, advirtió hoy que las actuales restricciones en el país "ya no son suficientes". Con la evolución actual el panorama sanitario "va a ser peor que todo lo que hemos visto hasta ahora", advirtió

Por su parte, Rusia registró 35.681 nuevos positivos de coronavirus y 1.241 muertes asociadas en la última jornada, según el centro operativo nacional para la lucha contra la pandemia, unas cifras levemente más bajas a las del día anterior cuando se registraron 36.970 casos y 1.252 decesos asociados, informó la agencia de noticias Sputnik.