La Justicia condenó a pasar el resto de su vida en prisión a Lewis Matthews, un depravado del estado "yanqui" de Florida. ¿Qué hizo el acusado? Abusó de la hija de su novia mientras esta dormía e intentó borrar la evidencia con varios productos de limpieza.

El jurado del condado de Hillsborough, en Florida, lo encontró culpable de agredir sexualmente de la nena diez años. Luego, el imputado volcó lejía en sus genitales para tratar de destruir la evidencia del crimen.

El lunes 28 de junio fue sentenciado a cadena perpetua por la jueza del Tribunal de Circuito Kimberly Fernández. En su sentencia, el abogado Bryant Camareno le comunicó al juez que la madre del abusador no planeaba presentarse a la audiencia de sentencia de su hijo. “Ella no quiere venir”, argumentó Camareno.

“Los padres que abusan sexualmente de los niños que están bajo su custodia, nos hacen hervir la sangre”, dijo el fiscal Andrew Warren.

Matthews, de 43 años, fue declarado culpable de cuatro delitos graves: un cargo de agresión sexual a una víctima menor de 12 años, dos cargos de abuso lascivo de una víctima menor de 12 años; y un cargo de manipulación de evidencia física, luego de un juicio de tres días.

¿Cuáles fueron los hechos?

En abril de 2019 Matthews, que supuestamente estaba en la casa de su novia en Tampa, comenzó a agredir sexualmente a la hija menor de su pareja. Los fiscales dijeron que Matthews era como un padrastro para la niña y tenía una relación con su madre desde hacía años. Cerca de las 3.30 del 13 de abril de 2019, el chacal abusó de la chiquita mientras dormía.

Tras ello, el agresor condujo hasta una tienda comercial donde, según indican los documentos judiciales, compró una botella de lavandina y llevó a la víctima a un baño público donde le dijo que se quitara la ropa. Lewis luego vertió lejía en los genitales de la menor en un intento de eliminar el ADN de su cuerpo. Finalmente, tiró la ropa interior de la víctima en un contenedor de basura.

Lavandina Evidencia Abuso
La lavandina utilizada para esconder el abuso.

El intento de Matthews de destruir la evidencia de ADN, sin embargo, fracasó. Los investigadores de la Oficina del Sheriff del condado de Hillsborough pudieron localizar las muestras biológicas de Matthews en la ropa interior manchada con lejía, así como en el cuerpo de la víctima y en otras prendas.

Según los informes, la nena también les dijo a los investigadores que estaba durmiendo cuando se acercó y abusó de ella. “Los padres que abusan sexualmente de los niños que están bajo su custodia, nos hacen hervir la sangre”, dijo el fiscal estatal, Andrew Warren.

”Es desgarrador sentarse en el tribunal y ver a una víctima testificar en el estrado, cuando ha sido abusada sexualmente por alguien que se supone que debe cuidarla”, dijo Warren. “Por eso estoy tan orgulloso del trabajo que hacen nuestros fiscales para responsabilizar a estos delincuentes, defender a las víctimas y enviar a estos depredadores de por vida”.

Matthews recibió una sentencia de cadena perpetua por el cargo de agresión, 25 años por cada uno de los cargos de abuso sexual y cinco años por alterar pruebas físicas. Todas las sentencias se cumplirán al mismo tiempo. Pero no pareció inmutarse.

Según información de prensa se supo que al terminar la audiencia judicial el hombre estrechó la mano de su abogado y se rió entre dientes.