Un hombre de 45 años fue detenido luego de hacerse pasar por una adulta mayor que llamaba a los números de teléfono de emergencia. El sujeto fue identificado como Richard William Cove y reside en el pueblo de Worthing, ubicado en el condado de Sussex, Inglaterra. Según informó la policía, el individuo realizó más de 1200 comunicaciones para hablar sobre su "fetiche sexual". 

Cove en los últimos dós años llamó 1.263 veces al teléfono de emergencia de Inglaterra. En cada conversación, su único interés residia en charlar sobre su fetiche sexual: los pies. El hombre en cuestión fue encontrado por la policía de Sussex y puesto a disposición de la justicia donde se conocieron los detalles de su accionar. 

 

 

Según señalan medios locales como el Daily Mail  y el Worthing Herald, en una de las llamadas fingió ser una "mujer con pies muy sudorosos y mal olientes". La investigación policial constató que desde abril del 2019 el detenido se había comunicado al número de emergencias británico (conocido como NHS 111), en todas las oportunidades brindó datos y dolencias médicas falsas. En algunas ocasiones personal de salud respondió a su pedido y en otros casos llegaron a enviar ambulancias. 

En uno de los llamados que realizó informó que se había caído y producto de ello se torció una de sus rodillas. 

La investigación también determinó que las acciones de Cove causaron 21.869,21 de gastos en libras y reveló que la detención del hombre se produjo en la casa desde donde había realizado los llamados, utilizaba su propio teléfono fijo.

"Admitió haber hecho todas las llamadas y que todas fueron para su propio disfrute. Dijo que tenía un fetiche sexual con los pies que se complacía durante la mayoría de las llamadas", informó el policía a cargo de la investigación David Quayle. 

 

 

Durante el juicio, Cove reconoció que todas las llamadas que realizó fueron para su "propio disfrute" porque tenía un "fetiche sexual con los pies", el cual complacía durante la "mayoría de las llamadas". 

El hombre recibió una sentencia de 16 semanas de cárcel, suspendida por 24 meses, por parte del Tribunal de Magistrados de Worthing. Además se le exigió que cumpla con 200 horas de trabajo no remunerado y deberá pagar una compensación de 2.000 libras esterlinas al servicio de emergencia NHS. 

El NHS es una línea teléfonica gratuita que asesora en situaciones médicas que no son tan urgentes. Desde el organismo informaron que "una sola llamada falsa pone en riesgo vidas y desvía recursos para los pacientes que realmente lo necesitan". 

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