Dos atacantes suicidas se inmolaron en una mezquita y un mercado en el noreste de Nigeria, donde mataron al menos a 28 personas e hirieron a otras 56 en un doble ataque que lleva todas las marcas del grupo islamista local Boko Haram, informaron autoridades.

Testigos, sin embargo, hablaron de hasta 70 muertos en los atentados, que llegaron un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, recibiera a su par nigeriano, Muhammadu Buhari, y prometiera más recursos para combatir a Boko Haram.

El primer ataque se registró en el templo alrededor de las 13 horas locales y el segundo, minutos después, en un mercado ubicado a unos 200 metros de distancia, a donde huyeron a refugiarse muchos fieles tras la explosión.

Las bombas explotaron con pocas cuadras de distancia. 

El segundo terrorista se inmoló entre la multitud de fieles, comerciantes y compradores que huyeron de la mezquita hacia la sección de carnicería de un mercado cercano”, consignó un reporte del diario "The Punch" del Reino Unido.

Abdullahi Yerima, comisionado de la Policía en el estado de Adamawa, donde se ubica Mubi, informó que los atentados fueron perpetrados por atacantes suicidas que detonaron sus chalecos explosivos.

 

Caos en medio de la huelga.

Trabajadores de Salud del Hospital General Mubi se movilizaron de inmediato hasta la zona del siniestro para atender a las víctimas, a pesar de estar en huelga en demanda de mejores salarios y condiciones laborales. 

Hemos evacuado a docenas de personas muertas y heridas al hospital”, indicó uno de los rescatistas, sin dar una cifra oficial sobre el número de muertos y heridos.

Sin embargo, una fuente médica del Hospital General Mubi dijo en calidad de anonimato a periodistas locales que el nosocomio "había recibido 37 cadáveres y docenas de heridos”, muchos de ellos en estado “crítico”, por lo que es muy difícil que puedan sobrevivir.

Antecedentes brutales.

La ciudad de Mubi está ubicada a unos 200 kilómetros de Yola, Adamawa, y fue repetidamente blanco de ataques mortales atribuidos al grupo islamista Boko Haram, que está activo en el norte de Nigeria desde hace casi años.

El 21 de noviembre de 2017, al menos 50 personas murieron, cuando un terrorista suicida se inmoló dentro de una mezquita durante las oraciones de la mañana en el área de Unguwar Shuwa de Mubi, mientras que en junio de 2014, 40 aficionados al fútbol, entre ellos varios niños, murieron en un ataque, tras un partido en la zona de Kabang.

En el atentato del 2017 murieron al menos 50 personas.

Boko Haram, que en lengua husa significa “la educación occidental es un pecado”,  aterroriza a la población del norte de Nigeria desde 2009, perpetrando ataques contra la policía, escuelas, iglesias y civiles, además de bombardear varios edificios del gobierno y secuestrar a civiles.

Se calcula que más de 20 mil personas murieron desde entonces, la mayoría civiles, y más de 2.6 millones abandonaron sus hogares a consecuencia de la violenta lucha de Boko Haram para tratar de imponer un Estado islámico radical en el norte de Nigeria.