Cada vez falta menos para que el papa Francisco llegue a Sudamérica y tanto Chile como Perú ultiman los detalles para que todo esté listo, a la perfección, para recibir al pontífice. En este clima festivo, un alcalde del país incaico hizo un sorprendente pedido. Roberto Gómez Baca está al frente del distrito limeño de Surco, lugar en el que se encuentra la base aérea que servirá de escenario para que una multitud presencie una misa que encabezará Francisco, el 21 de este mes, antes de partir.

Y como el funcionario no quiere ningún tipo de imprevistos, les hizo un pedido expreso a los ladrones: "Pido a los delincuentes que se abstengan de cometer actos delictivos en Surco y en todo Lima". "Como país necesitamos tener un espacio de reflexión y tranquilidad. En estos días mucha gente se movilizará de sus hogares y es importante brindar a la población un ambiente de tranquilidad", manifestó a través de un comunicado, en el que invitó a los marginales a "meditar".

"Invoco a la delincuencia hacer un alto y meditar sobre la forma de vida que llevan. Quizás, la visita del Santo Padre es lo que necesitamos para que muchas de estas personas reflexionen y cambien para un bien propio y el de nuestra sociedad. Vivir en una sociedad donde predomine la paz es posible", siguió.

Por eso, les reiteró su pedido de suspender "sus actividades delictivas", para que todos puedan "disfrutar del mensaje del papa Francisco".

Volará sobre Argentina
El vocero papal confirmó el plan de vuelo que realizará Francisco cuando llegue a Chile, el próximo lunes. "Debemos pasar sobre Argentina", anunció Greg Burke, por lo que el Papa enviará un telegrama al presidente Mauricio Macri, tal como indica el protocolo vaticano, debido a la utilización del espacio aéreo del país.

De esta manera, certificó que el vuelo AZ4000 de Alitalia atravesará Argentina antes de aterrizar en Santiago, a las 20.10. En 2015, cuando visitó Bolivia y Paraguay, el avión de Francisco también utilizó el espacio aéreo argentino, por lo que envió un telegrama a la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en el que expresó su "cercanía y afecto a esta querida nación", para la que pidió "copiosas gracias" a Dios para "progresar en los valores humanos y espirituales, acrecentando el compromiso por la paz y la justicia".