Un anciano de casi 90 años, oriundo de Perú, fue expulsado por sus vecinos y, frente al total abandono de las autoridades, quedó críticamente expuesto a la pandemia del coronavirus.

Un grupo de personas que lo asiste solicitó la urgente intervención del gobierno a través del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) o la Municipalidad de Lima para ayudar José Trinidad Risco Nizama, quien está en silla de ruedas y se encuentra viviendo bajo condiciones extremas. 

Los residentes de Lince quieren que el abuelo se vaya. 

De acuerdo con la denuncia realizada por un grupo de personas que lo ayuda, el hombre fue abandonado por su hijo en un pequeño cuarto donde no cuenta con servicios de agua, luz, ni baño propio.

Estas personas reclaman que el abuelo sea trasladado a un albergue donde termine dignamente sus días lejos del azote de la indiferencia, la ingratitud y la pandemia del coronavirus.

Calvario del anciano en Perú

La familia que ocupa los cuartos adyacentes en el callejón Jiron Sinchi Roca 2319, impide de todas las maneras posibles que el individuo reciba la caridad de los eventuales visitantes porque "quieren que de una vez largue del lugar”.

Incluso, los residentes de Lince llegaron a mojar la vereda por donde el abuelo transita con su silla de ruedas para que se resbale y se mate, y así poder ocupar el precario apartamento que ellos también codician, de acuerdo a la denuncia de una testigo.

Tras verse obligado a desechar sus necesidades en bolsas de plástico, el anciano pasa sus días llorando entre los insultos del vecindario y pidiendo la presencia de su hijo, quien a juicio de los presentes no llegará “porque nunca se interesó” por el hombre.